El ex presidente de Aparcaments Municipals de Tarragona (AMT), Xavier Magriñà, y el gerente de la misma compañía, Jesús Trasobares, serían los grandes responsables del despilfarro económico ocasionado por la construcción del párking Jaume I. Esto es lo que se desprende del informe elaborado por la comisión de investigación de dicha obra, presupuestada inicialmente en 3,9 millones de euros y por la que ya se han gastado 25,3 millones de euros: 16,1 del coste de las instalaciones; 4,5 ‘kilos’ del renting; y otros 4,5 del resto.
El documento firmado por Carme Baiget, Manuel Montesinos, Albert Vallverdú, Joan Anton Font y Josefina Díaz constata también que se produjo «una alarmante falta de reacción» por parte del anterior equipo de gobierno, formado por CiU y PP. Según los técnicos que han redactado el escrito, se produjo una actitud de «pasividad total» ante unos hechos «gravísimos que hipotecan la ciudad desde hace varios años».
Los expertos aseguran que, a parte de las dos grandes responsabilidades, éstas también son repartidas –en menor grado– por los miembros del consejo de administración de Aparcaments que aprobó, «por unanimidad» la constitución de la Unión Temporal de empresas (UTE) con Sistemas Alem el 28 de mayo de 2001, «pese a ser conocedores de los indicios de la falta de solvencia técnica y económica de la empresa propuesta», se indica. El texto también culpa a los miembros de la compañía de avalar los préstamos de Sistemas Alem «sin que conste en ningún lugar la autorización ni de la Junta General ni del Ayuntamiento».
Fuentes de la oposición indicaron ayer que éste consejo de administración estaba formado por: Carlos Javier Calderón, Manuel López Pasca, Antonio Granell, Manuel Moreno, Ricard Pomerol, Francisco Ortega, Josep Fèlix Ballesteros, Joan Sanahujes y Josep Sementé.
En el escrito también se da un tirón de orejas a los políticos del anterior gobierno municipal. «Es inverosímil que el consistorio no tuviera conocimiento de la situación producida», se afirma, a la vez que se destaca la «irresponsabilidad» de sistemas Alem «por la falta de viabilidad del proyecto». Ahora, el consistorio enviará dicha documentación a la Fiscalía para que sea ésta quien decida si se ha producido algún delito.
‘Un auténtico desastre’
El alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros (PSC), indicó que el informe «confirma el desastre» de la construcción del polémico aparcamiento. «Lo más grave es que aún no funciona», lamentó el máximo representante municipal, quien recordó las fases que ha llevado a cabo durante su mandato. «Primero nos dimos unos meses para intentar abrir la instalación; luego paramos la obra para no gastar más; y, finalmente, cesamos al gerente». El alcalde también afirmó que su gobierno «pidió una auditoría» mediante la cual se decidió llevar a cabo un párking convencional y no uno de robótico y remarcó que, en un plazo máximo de tres semanas, «se recuperará la concesión del espacio».
Fuentes cercanas a Convergència i Unió indicaron ayer que el coste real de la obra, a fecha 30 de septiembre de 2008, «es de 16 millones de euros y no de 25». Desde CiU se afirmó que, en una primera lectura del informe, «se constata que es el final de la utilización política del caso», ya que «Ballesteros formó parte del consejo de administración del que ahora también se pone de manifiesto que tiene parte de responsabilidad».