El consejo de administración de la empresa municipal tiró adelante varios avales y solicitudes de crédito con el apoyo de todos los partidos políticos que tenían representación
Octavi Saumell |
17/07/2009 20:01
El consejo de administración de Aparcaments Municipals de Tarragona (AMT) aprobó por unanimidad decisiones económicas por valor de 17,5 millones de euros para tirar adelante, infructuosamente, la construcción del párking Jaume I. Dicho consejo estaba formado por representantes de CiU, PP, PSC e ICV desde 2001 hasta 2003 y, a partir de entonces, también contó con ERC.
Esto es lo que se desprende del informe elaborado por la comisión de investigación del proceso de excavación y obras del polémico aparcamiento situado en la Part Alta, que tenía un presupuesto, inicialmente, de 3,9 millones de euros y cuyo coste, finalmente, se multiplicará por seis. Dichas obras, además, están paralizadas desde el mes de febrero de 2008.
La primera decisión económica que tiró adelante AMT fue el 15 de octubre de 2001, cuando se aprobó un rénting del primer contrato con Sistemas Alem por valor de 2,4 millones de euros. Esta operación contó con el visto bueno de todos los miembros del consejo: Xavier Magriñà, Manuel Montero, Carlos Calderón, Manuel López Pasca, Antonio Granell, Manuel Moreno, Ricard Pomerol, Francisco Ortega, Josep Fèlix Ballesteros, Joan Sanahujes y Josep Sementé.
El 20 de diciembre de 2002, los mismos consejeros avalaron un préstamo de dos millones de euros y una póliza de crédito solicitados por Sistemas Alem. Ya se llevaban, pues, 4,7 millones.
5,1 del nuevo rénting
El 2 de diciembre de 2003, debido a las complicaciones aparecidas por las excavaciones, se aprobó, con todos los votos a favor, la ampliación del proyecto en 180 nuevas plazas, así como incrementar el rénting de la maquinaria, cifrado en 5,1 millones de euros. En esta votación el consejo estaba formado por Xavier Magriñà, José Albert Castellví, Francisco García, Carlos Javier Calderón, Manuel López Pasca, Antonio Muñoz, Gustavo Cuadrado, Antonio Granell, Adolf Maria Iglesias, José Luis Martín y Salomé Llop. La decisión significaba aumentar el volumen de gasto hasta los 9,8 millones.
Más tarde, el 19 de febrero de 2004, se aprobó por unanimidad la ampliación de 750.000 euros del préstamo al socio de la Unión Temporal de Empresas (UTE), con el apoyo de los mismos consejeros. En total, ya se sumaban 10,5 millones.
El 8 de octubre de 2004 se produjo la primera excepción, cuando cuatro consejeros del PSC (Manuel López Pasca, Gustavo Cuadrado, Antonio Muñoz y Adolf Maria Iglesias) se abstuvieron en la votación para concertar una póliza de crédito de tres millones de euros junto a Sistemas Alem.
Crédito a 35 años
Sin embargo, todo volvió a la tónica habitual el 17 de octubre de 2005, cuando los mismos consejeros aceptaron, por unanimidad, pedir una nueva póliza de crédito junto al socio de la UTE de tres millones de euros. La cifra total ya ascendía, consecuentemente, hasta los 13,5 millones.
Ya el 30 de julio de 2007 se autorizó la concertación de una operación de crédito por un valor de cuatro millones para «la finalización de las obras de construcción», sumando ya un total de 17,5 millones de euros.
Finalmente, el 14 de julio de 2008 se aprobó, con las abstenciones de los representantes de CiU -Frederic Adan, Rosalia Juancomartí y Laura Castel-, así como los del PP -José Luis Martín y Antoni Granell- concertar una operación de crédito por valor de 18 millones de euros para refinanciar la deuda existente, que se pagará a lo largo de 35 años.