Un adolescente de 15 años –aunque cuando ocurrieron los hechos tenía 14– se enfrenta a dos años de internamiento en régimen cerrado acusado de haber asestado seis navajazos a otro joven en plena calle
El juicio se realizó en el Juzgado de Menores y quedó vista para sentencia. Los hechos ahora juzgados ocurrieron a partir de noviembre de 2008. El acusado venía molestando a un menor –de 13 años– mediante insultos, promesas de que le pegaría y hablaba en términos groseros de su hermana. La víctima comentó lo sucedido a su hermano, menor de edad pero mayor que él.El 27 de noviembre del año pasado, dicho hermano pedió explicaciones al procesado respecto a la conducta mantenida. Respondió que lo hacía porque la víctima estaba loca. Ante ello, el procesado recibió dos puñetazos y se inició un forcejeo que desembocó en recíproco intercambio de golpes.Poco después de iniciarse la pelea, el acusado, sin previo aviso, con un rápido movimiento de la mano, extrajo una navaja que tenía abierta pero oculta entre las prendas, Inmediatamente, con ánimo de matar, asestó seis navajazos al tórax de la víctima, si bien dos de ellos no impactaron porque la víctima colocó por delante de su brazo para proteger el corazón.
Las calificaciones
El fiscal acusaba al sospechoso de las puñaladas de un delito de tentativa de homicidio, una falta continuada de vejaciones –que durante la vista retiró–. Solicita dos años de internamiento en régimen cerrado –la acusación popular solicita tres–. Por su parte, la defensa pide la absolución con la eximente de legítima defensa y el miedo insuperable. Al autor de los puñetazos se le piden 3 meses de tareas socioeducativas.