La instalación, que ha tenido un coste de 2,3 millones de euros, permitirá superar el desnivel de 24 metros existente entre la calle Vapor y Zamenhoff. Los vecinos de la zona se muestran satisfechos porque «es una intervención que hacía veinte años que pedíamos»
La puesta en marcha de las escaleras mecánicas de la Part Baixa está a un paso de convertirse en una realidad. Ayer, a las once de la mañana, se instaló la estructura que sustituirá a los viejos peldaños de la calle Vapor, ante la expectación de un gran número de vecinos. Algunos de los residentes lamentaron que las escaleras no estén preparadas para personas con movilidad reducida o para llevar los cochecitos de los más pequeños.
El alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros (PSC), destacó que, con la adecuación de las instalaciones, «se mejora uno de los puntos negros que tenía la ciudad». En este sentido, el presidente de la corporación local enfatizó que «la intervención también servirá para sanear toda la zona, ya que estaba muy deteriorada».
‘Conecta mejor la ciudad’
Ballesteros indicó que la nueva instalación «permitirá conectar mucho mejor la Part Baixa con el centro de la ciudad», y afirmó que «también se recuperará una antigua torre romana y se llevará a cabo un proyecto de intervención arqueológica del antiguo puerto de Tarraco.
Técnicos de la obra indicaron que el tiempo que se tardará en subir y bajar el desnivel será de 38 segundos. La instalación estará en funcionamiento las 24 horas del día, y para su construcción se han utilizado un total de 40 trabajadores, 13 de los cuales han sido empleados procedentes del paro.
Las escaleras contarán con tres tramos, serán de subida y de bajada y contarán con cámaras de videovigilancia «para evitar el vandalismo en la zona», según afirmó Ballesteros. También se habilitarán escaleras convencionales.
Este proyecto se completará con la reforma que se llevará a cabo en la Plaça dels Infants. Dicho espacio eliminará cemento y se le dotará de más vegetación para que no sea tan «dura».
‘Ya no es sólo una promesa’
El presidente de la Associació de Veïns del Port, José Ruiz, destacó que «esta obra ya no es una promesa, sino una realidad que funcionará antes del 31 de diciembre», y recordó que «se trata de una actuación que hacía casi dos décadas que veníamos pidiendo».
El portavoz de los residentes afirmó que la mejora «supondrá un importante punto de inflexión para los vecinos, sobre todo para la gente mayor». En este sentido, remarcó que las escaleras «acercarán a los ciudadanos del Port al centro de la ciudad», ya que, por ejemplo, para ir al Mercat Central recortarán mucho el recorrido. «Hasta ahora, para hacer 200 metros debíamos dar mucha vuelta. Con las escaleras todo será mucho más directo», aseguró Ruiz.