Lo reconocía el director del Servei Territorial de Adigsa en Tarragona, Jordi Navarro, hasta ahora optar a una vivienda de protección oficial para compra o alquiler era una especie de ‘gimcana’ que hacía peregrinar a los interesados de oficina en oficina buscando información
Norián Muñoz |
05/12/2009 18:23
Esa es una de las razones fundamentales por las que se creó el Registre de Sol·licitants d'Habitarges de Protecció Oficial de Catalunya, abierto desde el jueves pasado y que pretende ser «una ventanilla única». A partir de ahora, todos los que quieran acceder a una vivienda protegida, bien sea de promoción pública o privada, deberán aparecer obligatoriamente en este registro.
Los interesados pueden apuntarse por internet a través de la página web www.registresolicitants.cat o bien presencialmente a través de las oficinas de vivienda locales de los ayuntamientos o de los consejos comarcales. En el caso de los que realizan la inscripción vía web, deberán pasar personalmente por las oficinas a entregar la documentación requerida y a firmar los formularios.
Los que se inscriban permanecerán en el registro durante tres años y el sistema, automáticamente, les informará de las promociones a las que pueda presentarse en la zona donde le interesa vivir. Otro de los aspectos interesantes del proyecto es que el solicitante puede apuntarse para concursar hasta en tres municipios.
Además del servicio a los usuarios, la administración también tendrá un importante ahorro de tiempo y trabajo a la hora de preparar los concursos. También se espera más transparencia de parte de los promotores privados, que estarán obligados a basar sus adjudicaciones en el registro.
Navarro también destacaba que así será mucho más fácil identificar con claridad la demanda existente y sus características en cada zona, algo prácticamente imposible de conocer hasta ahora.
Recuerda Navarro que para inscribirse en el registro hay que ser mayor de edad, residente en Catalunya y no tener una vivienda en propiedad. Los datos aportados deben ser fidedignos, porque siempre se hace una comprobación de los mismos.