Sostienen que los casos de Cunit y Valls son hechos aislados y lamentan que la imagen del islam y los marroquís se vea resentida
Los casos de Valls y Cunit han avivado la polémica en torno al integrismo en la provincia de Tarragona, aunque los colectivos de inmigrantes tienden a rechazar el alarmismo y consideran que se trata únicamente de problemáticas aisladas. Varios miembros del colectivo marroquí y de organizaciones para el fomento de la diversidad y la integración en la provincia no están de acuerdo con la advertencia realizada por la Confederación de Policía sobre el repunte del integrismo en Tarragona. Coinciden, asimismo, con la opinión del fiscal jefe de la audiencia de Tarragona, Xavier Jou, que considera los casos de Valls y Cunit como «aislados». «Son los dos primeros y únicos casos de esta índole que se han dado en la provincia», advierte Jou.
Todos coinciden en que se trata únicamente de percances aislados. «Hay varios hechos de integrismo en puntos como Reus y Valls, pero eso depende del tema de los imanes. El imán que se dedica a la religión y al fortalecimiento moral de sus filegreses no causa conflicto. El problema viene cuando se mezcla la religión con la política», afirma Hernán Jiménez, presidente del colectivo Diversidad por la inmigración.
A su vez, lamentan las generalizaciones que se desprenden de estos casos y que acaban afectando de forma negativa a la imagen que se tiene del colectivo islamista. «No es bueno que un asunto aislado cree tanta propaganda. Si no hacemos toda la pedagogía necesaria, la convivencia se puede ver perjudicada», apunta El Hassani Jefali, presidente de Adib Biladi, asociación de inmigración y cooperación internacional, con sede en Reus.
El departamento de Afers Religiosos de la Generalitat de Catalunya rechazó hacer declaraciones por tratarse de temas que están en manos de la justicia, mientras que desde SOS Racismo, en declaraciones efectuadas al periódico El País, cree que se trata de conflictos en casos muy puntuales, aunque ve necesario que las administraciones se responsabilicen de que los colectivos aislados se abran para fomentar la integración. En concreto, el caso de la mujer musulmana condenada por un tribunal islámico en Valls por adulterio se encuentra parado, hasta que el próximo 12 de marzo comparezca la víctima, testigo protegido y testimonio principal. El caso, cuyo secreto de sumario finalizaba el 30 de enero, se ha prolongado hasta el día 12 , día para el que está prevista la comparecencia de la mujer, que ahora está en Marruecos. Actualmente, se encuentran encarceladas siete personas, dos están en libertad condicional y una tercera bajo fianza. En lo que respecta al conflicto de Cunit, una vez finalizada la fase de instrucción en los juzgados del Vendrell el caso pasará a los juzgados de lo penal en Tarragona. Se trata de unos delitos que pueden ser sancionados con penas privativas de hasta cinco años.