Un hombre de 52 años de edad ha sido detenido por la Guàrdia Urbana de Tarragona acusado de realizar tocamientos en su domicilio a un joven de 18 años, según denunció éste. Sin embargo, el acusado niega los hechos y asegura que no pasó nada
La víctima, de nacionalidad marroquí, testificó que había coincidido con el ahora detenido en una playa de la ciudad de Tarragona el pasado 17 de enero –hasta aquel día no se habían visto nunca, según aseguró–. El joven no llevaba calcetines. Dijo que se le acercó el sospechoso. Le comentó que se fuera con él a su casa, que le daría unos . Ya en el domicilio, según la denuncia, el hombre le dio de comer un trozo de pan y un yogurt. Cuando ambos se encontraban sentados en el sofá, el propietario del inmueble comenzó a realizarle tocamientos por debajo de los pantalones.
El joven, según relata, le dijo que parara, pero al cabo de un rato el hombre le dijo que se quitara la ropa, a lo que él también se negó. Le pidió ir a dar una vuelta, con la intención de encontrar a un policía para explicarle lo que le había pasado.
Ambos salieron a la calle. Cuando se encontraban frente al portal del domicilio del denunciante, el joven dijo que subía a buscar algunas cosas, pero ya no salió más de casa. Aseguró que no explicó nada de lo sucedido a su padre por miedo a su reacción, pero sí a su madre.
Otro encuentro
Después de aquel día, denunciante y detenido se encontraron otra vez. Este último, según el joven, le dijo que le acompañara a su casa, a lo que él se negó y le amenazó con ir a la Policía si no le dejaba en paz.
La truculenta historia tuvo su desenlace el pasado domingo, poco antes de las cinco de la tarde. Una patrulla de la Guàrdia Urbana se encontraba de servicio en la zona del Passeig Espanya, al lado de la estación de Renfe. Se acercó el joven marroquí. Aseguró que mientras se encontraba en los lavabos del bar de dicha estación de ferrocarril, se le acercó un hombre –también marroquí– y al que conoce de vista. Le ofreció dinero a cambio de mantener relaciones sexuales.
El joven se negó a ello, a la vez que manifestó que él no era homosexual. Añadió que el intruso no le dejaba salir y que agarraba la puerta, por lo que le tuvo que dar un empujón. Salió huyendo para pedir ayuda y se encontró con la patrulla de la Guàrdia Urbana.
La búsqueda
Los agentes no encontraron a ningún sospechoso en el interior de los lavabos. Le preguntaron al joven si le había ocurrido en alguna otra ocasión, y entonces reconoció que había tenido problemas con un ciudadano español, para seguidamente relatar lo sucedido. Reconoció que es un habitual de la Part Baixa, de la playa y la zona de la estación de Renfe.
La presunta víctima declaró que el individuo que lo había asediado en los lavabos de la estación de Renfe tenía entre 25 y 30 años, aunque ante los agentes a los que interceptó dijo que tenía unos 45. Añadió que en una ocasión vio a dicho asaltante con el español que lo había agredido con anterioridad.
Los agentes acudieron al domicilio del ciudadano español, Ángel B.V., y procedieron a su detención. Éste lo negó aunque reconoció conocer al joven, con quien se encontró en la calle un día que llovía mucho y le invitó a subir a su casa a cambiarse de ropa.