Poblet empezó su carrera como alcalde de Vila-seca, donde ha reeditado hasta cuatro mayorías absolutas. En la presente legislatura ocupa el cargo de presidente de la Diputació y el viernes fue nombrado cabeza de lista de CiU por Tarragona. Aun así, Vila-seca sigue siendo su mayor pasión
¿Qué le ha conducido a aceptar el reto de ser cabeza de lista de CiU por Tarragona?
La petición realizada por el secretario general de CDC y la confianza que he sentido por parte de las personas que, a nivel de partido, representan el territorio.
¿Qué significa para usted sustituir a Joan Miquel Nadal?
El respecto y la admiración que me merece su larga trayectoria, y en particular la que le ha llevado a encabezar tres veces nuestra formación, y en todas ellas ha ganado. Con el relevo, lo que hago es dar un paso hacia adelante en un partido que puede llevar a Catalunya a niveles de prosperidad económica, bienestar, confianza, sueño e ilusión.
¿Su nombramiento significa el principio de la renovación?
Es el cambio de una generación, y a cada tiempo, su gente. Estamos ante un equipo que lidera Artur Mas y que toma el relevo.
¿Quién le acompañará?
Los tres cabezas de lista somos alcaldes. El de La Seu, Albert Batalla; el de Figueras, Santi Vila, y yo mismo, en Vila-seca. El resto de la lista no se definirá hasta después de Semana Santa. Aunque en ella debemos tener gente de Convergència, de Unió, respetar la paridad y que esté representada tanto la gente del Camp como la del Ebre. Una lista compleja pero a la vez apasionante, y estoy seguro de que la que tengo en mente no estará muy lejos de la definitiva.
¿Qué retos se han marcado?
Aún estamos lejos de definir unos objetivos precisos. Tenemos el cabeza de lista, pero creo que la anticipación es un factor positivo, sinónimo de responsabilidad.
¿Desde cuándo lo sabe?
Las intenciones del secretario general las conocí en julio.
¿Es compatible con la alcaldía de Vila-seca?
Claro, ya lo fue. De 2003 a 2006 yo fui diputado en el Parlament y alcalde de mi ciudad. La alcaldía prácticamente la he compartido con todo, pero lo que nunca he dejado de ser es concejal o alcalde. Es el camino que me hizo entrar en política, y mi objetivo de primer orden es Vila-seca. Si hay una cosa en la que no puedo equivocarme es en la confianza que me han dado sus habitantes durante tantos años.
¿Significa que no va a dejar la alcaldía?
No, no voy a hacerlo hasta que tenga que rendir cuentas de nuevo ante de los electores.
¿Y la Diputació?
No puedo hacerlo porque tengo un trabajo que debo acabar.
¿El partido le habría pedido que deje alguno de los cargos?
En el futuro lo que haya que ser, será, pero nadie me ha pedido que deje lo que estoy haciendo, porque me han votado para hacerlo. Sería una incongruencia irme cuando el trabajo está a medias. Las elecciones serán en noviembre y el Parlament se constituirá en diciembre. La coincidencia en los tres cargos se producirá sólo de enero a mayo.
¿Y si es conseller?
No contemplo la posibilidad. La prioridad política es Vila-seca, y no voy a dejar la alcaldía por otro cargo.
¿Cómo se ha mantenido durante tantos años el oasis de Vila-seca?
Es el orgullo de pertenencia a un municipio. No lo hemos hecho a partir de la magia, sino trabajando mucho. Hemos constituido un modelo con dedicación, sacrificio e ilusión. Me gusta trasladar esta forma de entender la política local. Soy un alcalde que voy a las elecciones del Parlament y trabajaré sobre esta premisa. No voy a hacer más de lo que he hecho para ganar las elecciones de mi pueblo, y éstas también las ganaré.
¿Qué le han dicho en su casa?
Toda la relación con mi mujer ha sido conmigo en la política. Conoce mi entusiasmo y los disgustos, por tanto, sabía que me resultaría difícil decir que no. Después lo consulté con el teniente de alcalde de mi pueblo. Estas oportunidades en la vida se presentan pocas veces. Soy hijo de payeses, y estoy convencido de que mis padres no se explicarían cómo ha podido cambiar tanto el mundo para que yo esté donde estoy.
A la tercera va la vencida. Lo digo por el señor Artur Mas.
Estoy convencido de ello. Hace 14 años que trato directamente con él y durante todos estos años ha hecho una progresión para ser el presidente que Catalunya necesita. Éste es uno de los elementos que me anima más a participar en la campaña. Respecto a las anteriores, he visto más solidez, serenidad y visión de futuro. En temas fundamentales ha actuado con sentido de la responsabilidad desde la oposición. La Catalunya de hoy necesita el cambio de Govern que espero que protagonice el señor Mas.
La sensación es que CiU está empezando una campaña más madura.
Me está gustando más que las anteriores. Me entusiasma la campaña porque es muy parecida a las que hacía yo en mi ciudad. Es una política en positivo, donde se evidencian las necesidades del país pero hablando de nuestro proyecto.
¿Se están impregnando del estilo Obama?
En el sentido de llegar al corazón, sí.
Llegado el momento, ¿sería partidario de una ‘sociovergència’?
Un gobierno con una gran mayoría, aunque no sea absoluta, puede hacer un trabajo importante. Tiene que llegar a acuerdos, pero también requiere exigencia. Una mayoría simple bloquea muchas cosas, mientras que con una mayoría que te obliga ya de antemano a pactar con un socio de gobierno nos podemos sentir muy cómodos. Que las dos fuerzas políticas más preparadas se entiendan no me parece mal, y en los sitios donde está funcionando es extraordinario.
¿La gente está cansada de las cuotas de poder?
Si están cansados de la política es porque se ha perdido el espíritu de los primeros electos que salieron de las urnas.
¿Las veguerías son un error?
No, no lo son. Aunque aprobar la ley en estos momentos, sí. No hay consenso, ni ninguna legalidad estatal que permita aplicarlas; se crea una nueva capa administrativa… Lo más probable es que las veguerías queden paradas, mientras sí que se aplicará la ley del área metropolitana, y aquí hay alguien que se ha hecho un autogol. Estoy convencido de que en otro momento esta ley triunfaría, pero la Diputació no ha estado presente en ninguna reunión, siendo parte afectada. No es normal que en nuestras comarcas, con dos grandes ciudades y un universo con unas veinte intermedias, las dos grandes se estén tirando piedras, y desde hace muchos días.
¿Cómo ve el conflicto Tarragona-Reus?
No me toca opinar sobre los criterios de gobierno de cada una de las ciudades. El territorio tiene que ser nuestra gran capital, sin perder la identidad.
¿Camp de Tarragona es el nombre de consenso?
No estoy en desacuerdo, me parece correcto.
¿Qué opina de la problemática de Ascó por el cementerio nuclear?
Somos el almacén energético de Catalunya. No puede ser que seamos los únicos solidarios. Es normal que un alcalde luche por su pueblo porque los ayuntamientos tienen la soberanía de su localidad o ¿ahora también queremos quitársela? Somos la provincia española con más nucleares y que vengan nuevas cosas indigna, pero entiendo la posición de Ascó.