Desde hace cinco años se expone en la Volta del Pallol y es visitada anualmente por más de 100.000 personas amantes del mundo antiguo
La maqueta de la ciudad de Tarraco ha sido sometida a un delicado proceso de restauración, con motivo de alcanzar este año el quinto aniversario de su creación. En ese período han sido más de 500.000 las personas que la han visitado en la Volta del Pallol.
Elies Torres, responsable de la empresa Clarmont, firma que confeccionó la maqueta de la Tarraco del siglo II, cuando la ciudad romana alcanzó su máximo esplendor, ha manifestado al Diari que «hemos llevado a cabo una gran puesta a punto, complementaria de los trabajos de mantenimiento que hacemos semanalmente».
La maqueta fue encargada por el área de Patrimoni del Ayuntamiento a la empresa especializada Clarmont, para festejar el quinto aniversario de la declaración del conjunto romano de Tarraco como Patrimonio Mundial.
Nuevo tratamiento de color
La maqueta se ha deteriorado desde su instalación y era necesaria una intervención para proceder a su reparación. Torres ha explicado que «los trabajos de restauración han incidido principalmente en la restitución de elementos y bases afectadas por las humedades del entorno donde se ubica y la polución medioambiental».
La restauración de Clarmont también ha consistido en «hacer un nuevo tratamiento de los colores, muy desgastados por la humedad y los miles de flashes de las cámaras fotográficas».
La actualización de la maqueta se ha llevado a término en las últimas cinco semanas y ha contado con la participación de un equipo multidisciplinar. Los trabajos se han efectuado de cara al público, sin necesidad de cerrar la Volta del Pallol a los turistas.
El resultado de la intervención es «una nueva maqueta de Tarraco, con más luminosidad y preparada para recibir a miles de visitantes».
Hace tres años fue ampliada
Clarmont amplió la maqueta hace tres años, con la incorporación de treinta figuras relacionadas con aspectos del puerto y de la vida marítima de la ciudad romana. Entre los elementos introducidos había grúas y embarcaciones de los siglos I y II. En 2006 Torres manifestó que la de Tarraco «es una maqueta viva». «Si se demuestra que recientes restos encontrados en la Plaça Verdaguer son de unas termas, la cambiaremos para incluirlas», puso como ejemplo de la evolución que puede sufrir con el paso del tiempo y en función de los hallazgos arqueológicos. La maqueta «es de largo recorrido y tiene muchas posibilidades de mejorar a lo largo de los años», remarcó el responsable de la empresa de Els Pallaresos.
Este año, con motivo de la celebración del décimo aniversario de la declaración de la Unesco, «sería un buen momento para ampliar la maqueta con elementos del mundo agrario. La información fidedigna podría ser aportada por el Institut Català d’Arqueologia Clàssica, autor de un estudio multidisciplinar pormenorizado del entorno rural de Tarraco –ager tarraconensis–.
Desde su inauguración el 30 de noviembre de 2005, la Volta del Pallol se ha convertido en lugar de visita obligada. Muchos son los grupos de turistas que acuden con guías profesionales a contemplar la maqueta. Su observación ayuda a comprender mejor los monumentos romanos que minutos después visitará el turista.