Pequeñas manchas de alquitrán cubrieron la orilla de El Vendrell y Calafell. - JMB/DT
Después de medio año de investigación, y tras recibir los informes pertinentes por parte de las diferentes administraciones, el fiscal de medio ambiente, Ignacio Monreal, ha decidido dar carpetazo al asunto, según confirmó al Diari el representante del Ministerio Público.
Dos días después de que se hiciese público –el 28 de junio del año pasado– que una plataforma de prospección petrolífera había provocado accidentalmente un vertido y que había escondido el incidente, restos de hidrocarburo llegaron a varias playas del Tarragonès y del Baix Penedès –en El Vendrell se tuvo que izar incluso la bandera roja–. La Fiscalía abrió una investigación conjunta sobre los dos incidentes. Sin embargo, unos meses después separó ambos casos al comprobar que se trataba de episodios diferentes.
Sobre los restos que fueron apareciendo en la arena de las playas, desde Tarragona hasta Calafell, sólo se ha podido constatar que casi con toda seguridad tuvieron su origen en un barco, que posiblemente procedía del puerto de València, a tenor del rastro dejado y detectado por las autoridades. Además, el 29 de junio aparecieron manchas de alquitrán en algunas playas de la capital del Túria.
Acción intencionada
El fiscal apuntó que posiblemente se trata de un vertido «intencionado» del buque al verter las aguas sucias al mar procedentes de sus sentinas. Se trata del espacio situado en la parte más baja de la sala de máquinas. Tiene por objetivo recolectar todos los líquidos aceitosos procedentes de pequeñas pérdidas en tuberías, juntas y bombas. También se encuentra en las bodegas de carga.