El Tribunal Superior de Justícia de Cataluña (TSJC) ha condenado al Instituto Catalán de la Salud a indemnizar con 300.000 euros a una paciente que quedó incapacitada por una hemorragia cerebral que sufrió tras ser operada de un juanete en el Hospital Joan XIII de Tarragona
En la sentencia, la sala contencioso-administrativa del TSJC estima parcialmente la demanda presentada por los familiares de la paciente, que a raíz de la hemorragia cerebral ha perdido el control de una extremidad y de los esfínteres, sufre crisis epilépticas y depende de terceras personas para las actividades de la vida diaria.
Intervenida en 2002
La mujer fue intervenida en diciembre de 2002 para extirparle el juanete de un pie en el Hospital Joan XIII de Tarragona, donde llevaba 28 años trabajando como auxiliar de enfermería.
Para solucionar unas secuelas que le habían quedado en octubre de 2003 fue operada de nuevo, con anestesia raquídea, que sólo duerme la parte inferior del cuerpo.
El mismo día de la operación la paciente empezó a sentir dolor y mareos que le fueron atribuidos a la anestesia, situación que empeoró la mañana siguiente y motivó que la mujer fuera trasladada finalmente a urgencias.
A la paciente, que presentaba dolor de cabeza que aumentaba al erguirse, se le diagnosticó cefalea postpunción raquídea y se la envió a casa, con prescripción de analgésicos.
Nueve meses hospitalizada
Un día más tarde, la mujer volvió al hospital debido a una hemiplejía progresiva causada por una hemorragia cerebral masiva, por lo que permaneció nueve meses hospitalizada.
La sentencia concluye que el diagnóstico de la asistencia de urgencias «se tomó sin emplear los medios adecuados para su adopción» dado que los síntomas apuntaban a una hemorragia intracerebral y no a una cefalea post-punción.