Reivindican que se arreglen las vallas oxidadas, las placas de hormigón levantadas y las barreras arquitectónicas
La Unió de Mares i Pares d’Alumnes del CEIP Pau Delclòs lleva seis años solicitando que se realicen varias obras de mejora en los patios del centro público situado en la calle Méndez Núñez. Los progenitores de los jóvenes han pedido, en reiteradas ocasiones, tanto al Ayuntamiento de Tarragona como a la Generalitat de Catalunya que se lleven a cabo varias actuaciones en las pistas deportivas, pero lamentan que «sólo se han arreglado algunas barreras arquitectónicas y se ha ampliado el ascensor. Faltan muchas cosas por hacer», lamentan Xavier Soberà, Dora Padrell y Sílvia Montserrat, que son algunos de los 150 integrantes con los que cuenta actualmente la UMPA del centro.
Los padres y madres llevan reivindicando el arreglo de las pistas de mini básket y de fútbol sala desde el año 2004, ya que consideran que «cada curso que pasa se encuentran en peores condiciones», según aseguran en una carta que enviaron al director de los Serveis Territorials d’Educació, Vicenç Villena, el pasado 27 de octubre y que lamentan que aún no ha tenido ninguna respuesta.
Licitación sin empresa
Los responsables de los menores lamentan que los espacios de recreo de los alumnos tienen grietas y que las placas de hormigón están levantas, así como que las puertas que dan acceso a los patios son de hierro y que «no tienen ningún tipo de protección», un hecho que ha comportado algún accidente por parte de los estudiantes.
Desde la aasociación también se denuncia varias vallas del patio están oxidadas «y alguna rota», una circunstancia que provoca que «que los niños puedan pincharse». Asimismo, los padres, que aseguran que en general están satisfechos con el centro, indican que el gimnasio tiene filtraciones de humedad.
El Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) licitó el 21 de junio de 2007 las obras de mejoras del espacio por un importe de 187.614 euros. Sin embargo, el proceso no contó con ninguna empresa interesada, un hecho que provocó que se prorrogara la partida a otras anualidades. El centro cuenta con unos 500 alumnos que oscilan entre los 3 y los 12 años.
Desde el UMPA se informó ayer de que, antes de final de este mes de marzo, iniciarán una campaña de recogida de firmas y, si no se soluciona la problemática, están decididos a llegar hasta el Síndic de Greuges Municipal y de Catalunya ya que temen que, de lo contrario, el centro se volverá a quedar sin ninguna inversión.
Éste no es un caso general del mantenimiento de los centros públicos, ya que la mayoría de ellos son de reciente creación. Por lo que se refiere a los concertados, el Col·legi Sagrat Cor está llevando a cabo las obras de construcción del nueva pabellón polideportivo.