Los profesores salen hoy a la calle y lo hacen en contra de las políticas impulsadas por el Conseller d’Educació, Ernest Maragall. Sin embargo, los maestros tarraconenses tienen el apoyo de un grupo de padres de la demarcación que se suman a «los compañeros que participarán a la huelga»
El Departament d’Educació publicó ayer en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya los servicios mínimos con motivo de la huelga de profesores de la educación pública convocada para hoy.
En los centros de educación infantil y primaria (3 a 12 años) deberá haber un miembro del equipo directivo y un docente por cada cuatro clases.
En el caso de las llars d’infats debe haber un 25% de la plantilla, mientras que en los centros de secundaria sólo debe haber un miembro del equipo directivo.
Según Educació, la dirección de cada centro es la encargada de determinar el personal necesario para garantizar estos servicios mínimos, los cuales debe cubrir, «preferentemente», con personal que no esté en huelga.
La tercera del era Maragall
La huelga de hoy está convocada por los sindicatos de profesores de enseñanza media USTEC-STEs, CC OO, FETE-UGT y ASPEPC-SPS que protestan contra las políticas del Departament d’Educació. Ésta será la tercera huelga desde que Ernest Maragall está al frente.
El paro responde a la insatisfacción en el colectivo después de negociar sin éxito con Educació cuestiones relacionadas con el Decreto de Autonomía de la Ley de Educación de Cataluña (LEC) y otros aspectos laborales. Los profesores están descontentos, además, con la partida presupuestaria, con la política de contratación de sustitutos y con el nuevo calendario de vacaciones que incluye una semana de fiesta en febrero.
El sindicato de estudiantes de Tarragona-Reus anunció ayer que se sumará también a la protesta de los profesores.
Mientras, desde la Fapaes, la asociación de padres y madres de alumnos de secundaria, mostraron su desacuerdo con la medida y dicen que las familias deben llevar a los alumnos a las escuelas e institutos, aunque haya huelga en sus centros, según explicó el presidente de la federación, Pere Farriol.