Una plaga de medusas deja su rastro desde el pasado fin de semana en diferentes playas de la la Costa Daurada. Este tipo de cnidarios suelen preferir aguas calientes, por lo que es habitual verlos en los meses de verano y no tanto en mayo, cuando el agua del mar está todavía muy fría
Expectación y curiosidad causaron el pasado fin de semana las centenares de medusas que aparecieron muertas en la Platja Llarga de Tarragona. Los ejemplares, casi transparentes y de unos diez centímetros de diámetro, se fueron acumulando en la arena, ante las reticencias de algunos bañistas de adentrarse en el agua. Sin embargo, muchos hicieron caso omiso a los intrusos y se bañaron tranquilamente. Y es que al parecer este tipo de celentéreos no son irritantes al contacto con la piel humana.
La Llarga se caracteriza por ser una playa muy abierta, con gran presencia de corrientes, lo que puede propiciar la presencia de medusas.
Pero este fenómeno, atípico en esta época del año, no se dejó ver sólo en las playas de Tarragona. Desde hace unos días dichos cnidarios también se encuentran en Cambrils y Calafell. Y el pasado lunes, había también centenares en el tramo costero que va del puerto de Tarragona hasta la zona de Cap Salou. En esta localidad de la Costa Daurada el personal de limpieza las iba retirando de la arena.
Este año es la primera vez que se ven medusas en la costa tarraconense. A pesar de ser un fenómeno poco habitual, no es la primera vez que en plena primavera las medusas invaden ciertas playas.