Google    diaridetarragona.com

Un joven de 19 años extorsionaba a adolescentes y les pedía cibersexo

Tres víctimas se desconectaron del programa al intuir la intención del acusado –ya detenido– y a la cuarta le pidió que se desnudara 

Compartir   Compartir en Facebook  Compartir en Twitter  delicious  digg  technorati  yahoo  meneame
ÀNGEL JUANPERE | 07/06/2010 20:41

La proliferación de los denominados delitos cibernéticos, en todas sus modalidades, preocupa a los cuerpos policiales, que ven que casi a diario se presentan denuncias de víctimas de algún tipo de hecho delictivo cometido a través de la red. Pero lo que más preocupa a los agentes es que muchos de estos casos tienen a los menores de edad como víctimas. Y algunos de estos asuntos son chantajes relacionados con el sexo.

Colgar en internet vídeos sexuales de su relación con una menor de 15 años, amenazar a las niñas para que se conecten a la webcam y exigirles realizar determinadas acciones sexuales –en un descuido de uno de los acosadores, una menor pudo sacar una fotografía de su rostro con su teléfono móvil– o sencillamente colgar fotos en internet de compañeros de clase en una situación comprometida. Son sólo algunos de los asuntos denunciados en los últimos años en España.

El último caso que ha investigado la Policía Nacional de Tarragona ha sido una extorsión a una joven de 16 años de otra provincia. Los hechos se remontan al mes de  julio del año pasado. El acusado, presuntamente, creó primero una página web trampa. Posteriormente comenzó a bloquear cuentas de messenger e instaba a los usuarios afectados que, para saber quién las había bloqueado, entraran en la página web que él había creado previamente.

Cuando las jóvenes afectadas accedían a dicha web, el individuo se apropiaba de las cuentas y cambiaba la contraseña. A partir de este momento ya tenía el control de dichas cuentas de messenger.

El contacto

Las víctimas contactaban con el joven para ver qué tenían que hacer para que les dijera las nuevas contraseñas y poder seguir utilizando el messenger. A tres jóvenes les comentó que si querían volver a utilizar el messenger, tenían que hacer cuatro cosas. Las jóvenes, como vieron algo sospechoso, se desconectaron rápidamente.

A una cuarta joven le dijo que tenía que conectar su cámara web y desnudarse. Pero ella no accedió y también presentó la correspondiente denuncia.

La investigación que inició la Policía Nacional condujo a un joven de 19 años, que vive en una localidad del Camp de Tarragona. Los agentes registraron su domicilio.  Se intervino un portátil y dos discos duros internos. Fuentes cercanas al caso subrayaron que el individuo tenía unos conocimientos avanzados de informática pero a nivel de usuario. Sin embargo, ello fue suficiente para que pudiese piratear las cuentas personales del messenger.

Los investigadores sostienen que el joven podría haber accedido a un centenar de cuentas, aunque sólo hay presentadas cuatro denuncias. Ahora está acusado de un delito de descubrimiento y revelación de secretos y de corrupción de menores.

El precedente

El año pasado, el Juzgado de Menores de Tarragona condenó a un joven, menor de edad, por haber hecho chantaje a una chica a través de internet. La amenazó con colgar en la red unas fotografías donde ella aparecía desnuda si no conseguía que amigas suyas se quitaran la ropa delante de la webcam. Se trata de la primera sentencia que se dictaba en Tarragona sobre este tema en la que el acusado es un menor de edad.

El acusado, a finales de febrero de 2007, contactó con la víctima desde su domicilio a través de una aplicación informática de mensajería instantánea. Suministró a la joven una identidad falsa. Con el paso de los días él se fue ganando la confianza de ella. Consiguió que se desnudara y que realizara otras prácticas sexuales ante la cámara web. El encausado grabó imágenes de estos actos.

El 27 de marzo del mismo año, el individuo exigió a la joven que hiciera que alguna amiga suya posara desnuda o, en caso contrario, publicaría en internet las fotos que poseía. La víctima, lejos de atender al chantaje de su interlocutor, se lo contó a sus padres, que denunciaron los hechos.

El magistrado condenó al joven a un año de libertad vigilada, con la obligación de asistir a un programa de control de impulsos y de educación sexual como autor de un delito de amenazas condicionales, y de un delito de posesión de material pornográfico en cuya elaboración se han utilizado menores de edad.





Publicidad

ÚLTIMAS NOTICIAS

© Diari de Tarragona
Domènech Guansé, 2 - Tarragona
Telèfon 977 299 700
Promicsa | Redacción