Prefiere mantener el anonimato porque su penitencia es algo íntimo. Sale desde hace décadas cada Viernes Santo para agradecer que se solventase un problema familiar. Carga una cruz en el hombro izquierdo, que «pesa unos cuatro kilos pero que te va pesando mucho más a medida que transcurre la procesión porque no te la puedes cambiar de hombro para no molestar a los que desfilan en las filas detrás tuyo»
¿Por qué sale de penitente?
Salgo de penitente desde hace unos 45 años. Solamente me he dejado un año sin salir por el servicio militar durante el que me tocó desfilar en la procesión de Reus. Lo hago por una promesa, por tradición, y al mismo tiempo, por devoción al Sant Crist de la Sang.
¿Cómo surgió el salir de penitente?
Surgió al enterarme por unos amigos de lo que se tenía que hacer para ir de penitente en la procesión del Viernes Santo, y, como tenía que cumplir la promesa que había hecho, cumplimenté los tramites y me hice congregante de la Sang, aunque no es necesario para salir de penitente.
¿Qué siente al desfilar?
Una de las ventajas de salir cubierto, aparte de que no te conozcan, es que puedes ir con la máxima devoción, incluso rezando si lo crees necesario, y dar las gracias a Cristo por lo que realmente haces y él te ha dado.
¿Oye lo que dice el público a su paso?
Normalmente no oyes ningún comentario de los espectadores, ya que tú vas a lo tuyo, pero sí hay cosas que molestan.
¿Cuáles?
Que los niños te pongan papeles y otras cosas en la cola, principalmente por la Part Alta de Tarragona, así como el poco respeto de mucha gente que cruza la procesión sin mirar por donde lo hacen, sin saber que tú estas haciendo una penitencia, y que molestan mucho.
¿Nota reticencias en la Iglesia hacia los penitentes?
La Iglesia no te pone ningún inconveniente. Al contrario, reconoce lo que tú estas haciendo, ya que es un acto más del sacramento de la penitencia. Incluso creo que lo admira: somos débiles pero al mismo tiempo tenemos la valentía de reconocerlo, y querer agradecer lo que nos han dado.
¿Quién sabe que es usted penitente?
La familia más cercana. No tienes porque esconderte. Pero otra cosa es publicitarlo, y por eso tienes la privacidad de ir cubierto o tapado.
¿Cómo se lleva con el resto de penitentes?
Somos como una familia, pues la mayoría somos veteranos, y los nuevos se amoldan rápidamente. No se comenta el porqué salen a la procesión pues cada uno tiene sus propias penitencias y sabe porque asiste ya que nadie te obliga.
¿Qué sentido tiene salir como penitente?
Sirve para relajar tu conciencia y dar un poco de lo mucho que has recibido. No es por purgar los pecados que cometes o has cometido puesto que esto ya lo haces cada día pidiendo perdón. Para mí es una forma de pagar, una limpieza anual del alma, que además me produce una gran satisfacción interna.
¿Piensa seguir saliendo?
Mientras el cuerpo aguante, tenga salud y fuerzas, los actos de la Setmana Santa de Tarragona contarán con mi presencia. En los demás actos descubierto y colaborando. En la procesión, de penitente cubierto para evitar el publicitar la intimidad de lo que haces, que es como yo creo que se debe hacer.
¿No teme convertirse en un ‘espectáculo’?
Un poco sí, pero al mismo tiempo es un orgullo ya que tú cumples con tu pensamiento, y devoción. Si al mismo tiempo el público admira esta devoción, y lo ve como un espectáculo, allá cada uno con su forma y manera de ver las cosas. Si haces más espectacular la procesión de Tarragona, pues ‘fem patria’. ¿No?