Acudieron al Parlament advirtiendo de las consecuencias de los posibles recortes en el sistema universitario catalán
Los rectores de las universidades públicas catalanas han reclamado este miércoles al Parlament que los recortes presupuestarios no sean tan severos, porque podrían afectar a nivel de docencia y, sobre todo, a lo que respecta la investigación y la innovación, un campo en el cual los centros catalanes han mejorado mucho los últimos años. Han pedido en el Gobierno que no recorte las aportaciones en las universidades un 16%, sino un 10%, para no tener que aplicar reformas estructurales que podrían dificultar el futuro éxito de las universidades. Así las reformas podrían ser coyunturales y temporales. Los diputados también han elogiado el papel de las universidades y han reflexionado sobre posibles mejoras de futuro.
La Comissió d’Ensenyament i Universitats del Parlament ha recibido los rectores de las universidades de Barcelona, Autónoma y Pompeu Fabra, de Girona, de Lleida y el de la Rovira Virgili de Tarragona. Casi todos han coincidido al hablar del buen momento que han vivido las universidades catalanas durante los últimos años y de lo positivo del sistema universitario catalán. Pero han puesto énfasis advirtiendo de que si los recortes presupuestarios son muy duros podrían acortar la progresión universitaria en investigación.
El rector de la UB y presidente de turno de la Asociación Catalana de Universidades Públicas, Dídac Ramírez, ha recordado que los recortes previstos, de hasta 400 millones de euros, supone volver a las cifras del 2006, o del 2002 si se descuenta la inflación. Aún así, ha asegurado que no es un «limosnero» ni ha venido al Parlament a «pedir dinero», puesto que comprenden la situación económica del país y quieren ser solidarios, pero también han querido ser responsables y avisar de los riesgos que comportaría un recorte demasiado duro.
Desmontar tópicos
Los rectores también han querido desmentir algunos «tópicos negativos», como que hay demasiadas universidades o que son caras. El rector de la URV, Francesc Xavier Grau, ha aportado numerosos datos para demostrar que el sistema universitario catalán «es de los más compactos de Europa» y uno de los más baratos, en comparación a países de dimensiones similares. Y ha añadido que los dirigentes universitarios se sienten «incomprendidos socialmente» respecto al trabajo que hacen y han apostado por mejorar ese aspecto.
La rectora de la UAB, Ana Ripoll,ha lanzado al aire preguntas sobre si son necesarios tantos parques científicos o si haría falta la especialización de las universidades. Pero ha remarcado que las universidades ya han hecho un esfuerzo por encima de la media para recortar costes y ha advertido que no invertir en educación acaba saliendo «carísimo». A su posición se adhería el rector de Pompeu, Josep Joan Moreso, quién ha comentado: «Somos parte de la solución, no el problema. Si creen que el conocimiento es caro, prueben con la ignorancia».
Propuestas
Se ha pedido que el Gobierno cambie sus prioridades e invierta más en las Universidades. Incluso, el rector de la URV, Grau, ha propuesto una doble línea de financiación, separando la docencia de la investigación. Tanto los rectores como gran parte de los parlamentarios han solicitado un pacto nacional que estabilice el modelo legislativo y de financiación de estos centros. La portavoz socialista, Marina Geli ha ofrecido al Gobierno un pacto para que se haga efectivo antes del 2012.
En cualquier caso, las universidades se pondrán al servicio de lo que Catalunya necesite, intentando que los recortes repercutan lo menos posible.