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Coleccionista de ‘manzanas mordidas’

Xavier Pan empezó a coleccionar ordenadores y accesorios a partir del 30 aniversario de la firma americana, en 2006.

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JORDI CABRÉ | 12/02/2012 21:16
Xavier Pan, con una muestra representativa de su colección de productos Apple. - JORDI CABRÉ

Xavier Pan no es informático. Es director comercial de una empresa familiar de repostería y gerente de una firma de construcción. Sin embargo, los ordenadores ya no tienen demasiados secretos para él. «La afición por la Informática me vino de joven, con diez o doce años. Empezaba el boom en España y quedé prendido con la programación», explica.

Le regalaron un Commodore 64 «y empecé a hacer filigranas», admite. Luego, en 1995, tuvo en sus manos el primer PC y entró en el mundo de Windows. «LA posibilidad de hacer más cosas de las que te enseñan o dicen eran retos. Lo que me gustaba era encontrarme problemas y ser capaz de resolverlos», explica Pan.

Con todo, el primer Mac no llegó a casa de este coleccionista hasta el año 2000. «Paseando por un centro comercial, mi mujer me comentó que necesitábamos un ordenador y aproveché el momento para mostrarle el Imac de un escaparate. Ese fue el primer contacto», explica.

Sin embargo, la colección todavía no había empezado. Xavier seguía trabajando con PC hasta que un día se enfadó de lo lindo con Microsoft. «Se me colgó el ordenador cuando hacía unos presupuestos y perdí buena parte de la información. Dije basta y me fui a la tienda a comprar un Apple».

El póster del 30 aniversario

Con el primer ordenador Macintosh, Xavier Pan empezó su relación con la empresa de la manzana mordida. No obstante, el factor que motivó la colección actual vino a raíz de un póster. Apple sacó uno coincidiendo con el 30 aniversario «y eso fue mi mapa», dice Xavier. Empezó por buscar y comprar los ordenadores modelo all in one (todo en uno: memoria y pantalla), pero la búsqueda y la adquisición la terminó relativamente pronto. «Poco a poco me fui liando y encontré por la red que había accesorios y complementos raros como unidades de CD externas que no habían llegado a España. Así, de los ordenadores pasé a coleccionar productos Apple», admite.

Xavier Pan ha invertido dinero. Lo admite. Pero también explica que se ha gastado menos de lo que hubiera necesitado si la afición hubiera llegado más tarde. Cuando él empezó, la fiebre Apple todavía no existía.

Más allá de las compras directas o por Internet, sus conocimiento de informática con el sistema operativo de Apple le abrieron las puertas a las academias de informática y allí consiguió más contactos. «Gracias a aquella etapa, hay tiendas que me llamaban porque los clientes se querían deshacer de productos viejos y algunos estropeados. Los arreglaba y me los quedaba. El 50% de lo que tengo me han salido gratuitos», explica.

Trabajando una muestra

La colección de Xavier Pan está compuesta de 132 productos y l más viejo un Apple II de 1983. Más que la gran variedad que tiene, lo más valioso está en algunos de sus tesoros como el TAM (Twentieth Anniversary Macintosh). «Se trata de un ordenador que Apple sacó por esta fecha señalada, pero no había forma de encontrarlo. Incluso sopesaba que era un mito. Sin embargo, lo adquirí a un vendedor americano que me lo hizo llegar por piezas para reducir los costes. Muchas de las piezas de este ordenador tienen hasta el envoltorio original», dice Pan.

Aparte de esta joya, el coleccionista tiene la primera cámara digital que entró en el mercado, una consola  de videojuegos que sólo se promocionó en Japón  o algunas de las antiguas PDA.

Con todo ello, Xavier Pan y otros coleccionsitas están barajando la posibilidad de hacer una exposición con sus productos y «enseñar la evolución de Apple con el material que tenemos». El proyecto todavía es una idea, pero como en Apple. Todas parecer tener buen fin.





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