La sociedad ha pedido la licencia de actividad, cuya tramitación se alargará unos meses, según el Ayuntamiento
La empresa que quiere regentar un local de ocio en la avenida President Macià –en la antigua tienda de muebles Roche Bobois– ya tiene vía libre para comenzar las obras, según confirmó ayer al Diari la teniente de alcalde de Llicències del Ayuntamiento, Begoña Floría. Además, el grupo ha solicitado la licencia de actividad, un trámite que, según la normativa, tiene que estar finalizado en un plazo de medio año.
El pasado viernes la empresa comunicó al Ayuntamiento su predisposición a comenzar los trabajos de remodelación de los bajos del número 5 de la avenida President Macià para poder albergar un restaurante, una sala de fiestas y actuaciones. Según la normativa vigente en Tarragona desde hace más de un año, aquellas obras que no comporten una alteración de la fachada no necesitan de un permiso de obras, siempre y cuando la documentación esté del todo correcta, como parece ser este caso. De todas maneras, al haberse presentado el escrito el pasado viernes, el Ayuntamiento todavía no ha realizado la comprobación pertinente. En caso de haber algún déficit, el consistorio procedería a la paralización de los trabajos.
Ahora la empresa tiene dos meses para iniciar la remodelación del espacio –en el que hasta hace unas semanas había una tienda de muebles y decoración–. En el momento que empiece tiene un plazo de un año para finalizarla, según la normativa municipal.
Un procedimiento mucho más largo es la tramitación de la licencia de apertura, que también ha sido solicitada por parte de la empresa. Para concederla, el ayuntamiento tiene un plazo de medio año. Es en este trámite cuando el Consistorio tiene que comunicar la solicitud a los vecinos de las fincas colindantes a la que tiene que albergar la sala de fiestas. Durante este medio año el Consistorio solicitará diferente tipo de documentación a la empresa y el asunto estará a exposición pública, momento en que los vecinos podrán presentar las alegaciones que consideren oportunas.
Quejas vecinales
Muchas semanas antes de que la empresa presentara la solicitud de licencia, los vecinos de los inmuebles más cercanos al lugar donde se construirá el local de ocio ya comenzaron a reunir firmas y a movilizarse en contra el proyecto. Los afectados más directos temen principalmente que la instalación de terrazas en la calle pueda perturbar la tranquilidad de esta zona de Tarragona –prolongación de la Rambla Nova–, así como también el ruido que puedan ocasionar los clientes. Ellos siempre han pensado que lo que se quiere instalar es una discoteca, con sus correspondientes decibelios. Sin embargo, la petición no pasa por ahí. El escrito que ha entrado en el Ayuntamiento deja claro que lo que se pretende regentar es un restaurante y también una sala de fiestas, donde en determinados momentos se realizarán actuaciones en directo.
Precisamente, los vecinos, alarmados, ya han pedido formalmente una entrevista con el alcalde Josep Fèlix Ballesteros. Sin embargo, finalmente se entrevistarán con la teniente de alcalde de Llicències, Begoña Floría, y con la concejal de barrio, Patrícia Anton. «Les comentaré que es un procedimiento que estará a información pública y que pueden presentar las alegaciones que consideren pertinentes. Las estudiaremos y, si tienen razón, denegaremos la licencia de actividad», aseguró Floría. La teniente de alcalde es consciente de que la apertura de nuevos equipamientos «siempre generan quejas vecinales. Por ello es importante que hayan las garantías jurídicas en el tiempo de exposición pública».