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sucesos

Agradece a dos mossos que le salvaran la vida tras sufrir un paro cardiaco

La patrulla vio a un conductor que tenía convulsiones dentro de su coche y cuando los agentes pararon ya no respiraba

Publicado: 04:00 - 17/02/2017


Los agentes comentan que cuando vieron al conductor creían que estaba muerto La policía le estuvo realizando la reanimación cardiopulmonar durante un minuto

«He tenido mucha suerte y os quiero dar las gracias. Me encuentro bien para lo que hubiera podido ser». Son las palabras de agradecimiento que dirigía ayer Pedro a dos agentes de los Mossos d’Esquadra que el pasado lunes le salvaron la vida después de haber sufrido una parada cardiaca dentro de su coche. Los dos policías, Hermínia Sánchez y Sebastián Velasco, le realizaron la reanimación cardiopulmonar y cuando llegó la ambulancia la víctima ya respiraba. El hombre, muy emocionado, escuchó cómo habían sido los hechos porque no se acordaba de nada.

Como cada día, los dos agentes adscritos a la Unitat de Seguretat Ciutadana estaban de servicio el pasado lunes sobre las nueve de la mañana. «Habíamos acudido a un aviso de alarma en la calle Pierre de Cobertain, pero el servicio se anuló y continuamos ruta hacia el centro de la ciudad», comentan. Al pasar por un lateral de la T-11, en L’Albada, «vimos un coche que tenía una rueda encima de la acera, antes no lo habíamos detectado circulando. Cuando pasamos a su lado vimos al conductor que estaba teniendo convulsiones con la cabeza sobre el respaldo del asiento».

La patrulla paró y comprobó que no respiraba. Tenía los ojos y la boca abierta, estaba pálido, con los labios morados, «me pensaba que estaba muerto», reconoce Hermínia. Mientras pedían prioridad para hablar por la emisora, solicitaban urgentemente una ambulancia. También acudieron otras patrullas para apoyarles para cortar el tráfico de la calle.

Los agentes sacaron a Pedro de dentro del coche y lo tumbaron en el suelo con la ayuda de un compañero de trabajo de la víctima –que se había percatado de los hechos–. Y la agente comenzó a hacerle la reanimación «porque no respiraba ni le latía el corazón». Después de un minuto comenzó a balbucear y respiraba poco a poco, pero en cambio tenía arritmia. «Él quería levantarse y teníamos que sujetarlo para que no lo hiciera. Incluso cuando llegó la ambulancia lo volvió a intentar y tuvo que ser sujetado por seis personas para poderle dar un sedante».


Impresionado
Mientras los agentes relataban lo sucedido, Pedro seguía muy atento a las explicaciones: «Me impresiona lo que me estáis contando». Y es que él no se acordaba de nada de esos momentos. Después de una semana de baja por gripe, el lunes decidió ir a trabajar. «Recuerdo que estaba un poco lento de reflejos, me costaba pensar». Tras subirse a su vehículo, se fue al concesionario de coches donde trabaja. Se acuerda que estaba llegando con una marcha lenta y que detrás tenía un coche, pero en su memoria no hay ninguna imagen de haberse subido a la acera».

No fue hasta su llegada al Hospital Joan XXIII cuando recobró el reconocimiento. Allí permaneció en observación hasta aproximadamente las cinco de la tarde, cuando le dieron el alta. Por ello, ayer reconocía que había tenido mucha suerte de que pasase la patrulla y lo viese en aquel estado.


La primera vez
Hermínia ingresó en el cuerpo hace ocho años –ha pasado por L’Hospitalet de Llobregat y El Vendrell– y Sebastián, hace doce –ha estado en Barcelona y Martorell–. Reconocen que ninguno de los dos se había encontrado nunca en una situación así. «En aquellos momentos no pensé en si lograría reanimar a aquella personal, sencillamente lo hice», señala la agente que estuvo realizando las labores de reanimación. Sebastián asegura que fue un momento de gran «nerviosismo», mientras que su compañera añade que «en ese momento me temblaban las piernas, la adrenalina iba al máximo». Y añade: «Cuando llegué a casa conté lo ocurrido a mi esposa y a mis tres hijos pequeños para que sepan que la Policía no sólo coge a los malos, sino que también realiza otros servicios».

Ambos agentes han recibido las felicitaciones de sus compañeros de la comisaría, incluso alguno actualmente destinado en Barcelona. Ambos reconocen que ha sido «la mejor intervención de nuestra carrera».

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ETIQUETAS: sucesos, Tarragona


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