Economía

Hacia la Internet del Valor

La tecnología blockchain empieza a desplegarse más allá de las criptomonedas con ‘tokens’ y ‘smart contracts’

Gente sin silla, sentada por el suelo o de pie al fondo de la sala. El auditorio de Banc Sabadell en el Four Years From Now (4YFN), el evento para emprendedores celebrado esta semana en el marco del Mobile World Congress (MWC), estaba lleno más allá de los topes para escuchar una charla titulada State of the crypto, token and blockchain market. Máxima expectación, como en todas las conferencias que hablaban de la Internet del Valor, el concepto emergente que, a decir de los expertos, va a revolucionar nuestra economía en los próximos años.

El moderador pidió que alzasen la mano todos aquellos que hubiesen tenido un bitcoin alguna vez. Abrumadora mayoría de brazos en alto. Que siguiesen alzándola quienes hubiesen utilizado ethers. Algunos menos, pero aún así mayoría. Que lo hiciesen ahora quienes tuviesen tokens. Unas pocas manos hacia abajo. Quienes hubiesen hecho una ICO. Otras cuantas manos cayendo, pero con montones todavía en alto. «¡Cuánta gente!», se asombró. Desde luego, una muestra nada representativa de la realidad. Y, pese a todo, un convencimiento unánime de que los allí presentes estaban metidos en la nueva fiebre del oro.

Smart contracts

¿De qué va todo esto? En la base está la tecnología blockchain. Con  el bitcoin como símbolo más conocido, el blockchain ideado en 2008 por Satoshi Nakamoto (alias de su creador o creadores) vivió en julio de 2015 un salto muy relevante con el lanzamiento de Ethereum, una plataforma de código abierto basada en blockchain que permitía, además de la emisión de criptomonedas como el bitcoin (en su caso, el ether y todas las que le siguieron), la creación de tokens (’fichas’ que representan unidades de valor, conceptualmente inspiradas en las monedas sociales) y, sobre todo, de smart contracts.

Cómo funciona una cadena de bloques

  1. Petición de transacción
  2. Distribución P2P La petición llega a la red P2P (entre iguales) y se distribuye entre sus nodos. Cada nodo es un ordenador que guarda una copia actualizada de la cadena de bloques.
  3. Validación La red valida la transacción y el usuario, mediante una serie de ordenadores/chips dedicados, llamados ‘mineros’.
  4. Inclusión en un bloque Una vez validada, la transacción se combina con otras para crear un bloque de datos, que se añade al último bloque de la cadena de forma permanente.

Los contratos inteligentes (smart contracts) son trozos de código que se ejecutan exactamente como se programaron sin posibilidad de tiempo de inactividad, censura, fraude o interferencia de terceros, ejecutados sobre una cadena de bloques (blockchain) compartida.

Mediante estos smart contracts, los desarrolladores pueden crear mercados, almacenar registros de deudas o promesas, mover fondos de acuerdo con instrucciones dadas en el pasado (como un testamento o un contrato de futuros), funcionar como una cuenta multi-firma (donde los fondos sólo se gastan cuando un porcentaje concreto de usuarios está de acuerdo con ello) o gestionar acuerdos de compraventa entre usuarios, todo ello sin intermediarios.

Detrás de esta plataforma se encuentra Ethereum Foundation (con sede en Suiza y creada en 2014 por Vitalik Buterin), cuya máxima aspiración es alentar a los desarrolladores a crear las próximas aplicaciones de una tecnología que recurrentemente se está comparando con lo que supuso el nacimiento de Internet.

Spice Venture Capital cifra en apenas 70 millones de personas quienes han utilizado alguna vez criptomonedas o tokens. Es decir, el 1% de la población mundial. Unos registros muy similares a los que se manejaban en 1996 con los usuarios de Internet. ¿Acabarán contándose los usuarios de blockchain por miles de millones, como sucede ahora con Internet? Pocos se atreven a jugarse una respuesta, pero por si acaso le echan un ojo. Y más, con los precedentes que ha dejado Internet.

La clave está en la transición de la Internet del Conocimiento a la Internet del Valor. Las páginas web o el comercio online han tenido consecuencias de gran calado en medios de comunicación o centros comerciales, por poner sólo dos ejemplos. Ahora, la revolución podría terminar de llegar a áreas que, hasta el momento, se habían mantenido al margen. El blockchain, con los smart contracts, está en disposición de borrar del mapa a todos los intermediarios, y no sólo a unos cuantos como hasta ahora.

Crypto Valley quiere ser el Silicon Valley del blockchain y las criptomonedas. Se encuentra en el cantón suizo de habla alemana de Zug, y allí nacieron y tienen su sede plataformas como Ethereum. Fiscalidad ventajosa, trámites burocráticos ágiles y apoyo institucional a este sector son sus grandes atractivos.

Banca, seguros, operadoras de telefonía, empresas energéticas, notarios, registradores, burocracia administrativa... todos pueden quedar en nada si llega a consolidarse un ecosistema simplificado y distribuido, donde ya no hay un notario que certifica que un señor le ha vendido a otro señor un terreno, sino que son los integrantes de la propia cadena de bloques los que, al estar en posesión cada uno de ellos de una copia idéntica e inalterable del libro de registros, dan fe de que, efectivamente, el individuo A tiene un terreno y que el individuo B tiene el dinero para pagarle. Dicho lo cual, se activa automáticamente el smart contract, se mueve el dinero y se registra el terreno.

El valor ya no lo da y acredita un club reducido, sino que está distribuido hasta el punto de que cada uno puede acuñar sus propias unidades de valor (en forma de tokens), tokenizando servicios, derechos, usos, participaciones... hasta donde nos lleve el futuro.

  • Blockchain Tecnología que permite distribuir una base de datos entre pares, garantizando la autenticidad e integridad de una información sin requerir de una entidad central en la que confiar.
  • Bitcoin Fue la primera criptomoneda que surgió, basada en la tecnología blockchain.
  • Ethereum Plataforma de código abierto creada con tecnología blockchain. Permite la generación de smart contracts, ICOs y tokens, entre otras aplicaciones.
  • Smart  contract Los contratos inteligentes son trozos de código que se ejecutan sobre una cadena de bloques sin posibilidad de tiempo de inactividad, censura, fraude o interferencia de terceros.
  • ICO Las Initial Coin Offerings (ICOs) son una forma de financiación empresarial que ofrece tokens en vez de acciones, que se adquieren con monedas digitales, a través de blockchain.
  • Token En el mundo de la cadena de bloques, designa unidades de valor que pueden adquirirse a través de blockchain y que se usan para obtener bienes y servicios. A diferencia de las criptomonedas, sirven para intercambiarse por todo tipo de servicios. Dentro de una red privada, un token puede servir para otorgar un derecho, pagar por un trabajo o por ceder unos datos, como incentivo, como puerta de entrada a unos servicios extra… Incluso pueden usarse como garantía de la recepción de futuros servicios cuando se usan en una ICO.
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