Economía

Uno para todos y todos para el porvenir industrial del Alt Camp

El ‘Diari’ celebró un debate con miembros del mundo empresarial y municipal del Alt Camp donde todos coincidieron en la importancia del Pacte Camp de Valls y definieron diferentes ámbitos de actuación

El Diari de Tarragona ha acogido una mesa redonda entre empresarios del Alt Camp y la administración local para analizar y debatir sobre el Pacte Camp de Valls y las necesidades y metas principales del tejido industrial de la comarca. Puntos de vista contrapuestos y nuevas y viejas demandas salieron a la luz en un marco ideal para poner en la agenda mediática algunos retos del mundo industrial del Alt Camp. 

Joan Carles Solé, concejal de Empresa y Ocupación del Ajuntament de Valls, abrió la mesa redonda recordando que «hace años que Valls decidió ser industrial. Tiene una incidencia importante en el ámbito industrial de la provincia». «Con el Pacte Camp de Valls queremos mejorar la carencias que tenemos en nuestro tejido industrial en beneficio del crecimiento de nuestro territorio y empresas», añadió Solé.

El concejal vallense hizo hincapié en tres aspectos clave del Camp de Valls: «Estos 12 municipios del Alt Camp que se hallan en un suelo industrial de 704 ha son un entorno fuerte para trabajar conjuntamente. Otro es trabajar por el talento local, para evitar que se vaya. Y para promocionar el espacio industrial en busca de nuevas empresas y personas que quieran venir aquí».

En la misma línea, Josep Mª Rovira, encargado de marketing del Pacte Camp de Valls, apuntó que «nuestras necesidades pasan por la industria: en este sentido vemos un problema transversal. Es complicado encontrar mano de obra cualificada y especializada. No tenemos suficiente gente del territorio formada y somos importadores de talento. El futuro de los estudios industriales en Catalunya se tiene que repensar para dar más importancia a la FP».

Empresarios y miembros del mundo municipal del Alt Camp visitaron la sede del Diari de Tarragona (de izquieda a derecha): Santi Carbonell, Josep Gomà-Camps, Jordi Gatell, Joan Carles Solé, Antón Escarré y Josep Maria Rovira. Foto: Lluís Milián

Desde el punto de vista de las empresas, Josep Gomà-Camps, director de Finanzas Corporativas y Diversificación de Goma Camps, explicó: «Estamos cerca de Barcelona, del aeropuerto de Reus y de uno de los puertos más importantes que más crece en España como el Port de Tarragona. Estamos en una ubicación muy favorable para la actividad industrial, más barata y menos saturada que el entorno de Barcelona».

«En cuanto a infraestructuras, la autovía A-27 está inacabada y tenemos el problema del Coll de l’Illa además el polígono está en muy mal estado. Después de la venta de suelo industrial no se hace un acompañamiento», valora Gomà-Camps de los accesos y mantenimientos. 

Acerca de la formación de talento, el directivo de la empresa papelera considera: «Se ha avanzado mucho pero aún hay campo por recorrer en la FP Dual. Por ejemplo, la empresa podría proponer módulos de formación y las entidades públicas deberían ser más proactivas en este sentido».

Con un mensaje parecido, Jordi Gatell, director general de Plàstics AltCam, del mundo de la automoción, critica que «el polígono está viejo y hay mucho por hacer. En países como Alemania o México los polígonos industriales tienen zonas verdes con la idea de crear un entorno laboral atractivo y agradable, cosa que en Catalunya aún no he visto».

Foto: Lluís Milián

Gatell abordó otro de los problemas clave como es la conexión a la banda ancha: «Internet no funciona bien y cuando hablas con las compañías telefónicas son como una pared. Tenemos la sede central en Valls y no opera como debería por las comunicaciones informáticas que se cuelgan». 

Respecto a la falta de mano de obra, Gatell considera que «vamos tarde. Con la burbuja inmobiliaria el talento abandonó la industria y durante años se ha apostado por los servicios. En las universidades sale gente muy formada pero no especialistas que es lo que nos hace falta».

Antón Escarré, gerente de Ediscat, de ingeniería y arquitectura industrial, analizó que «si en la costa tienen el turismo, el Alt Camp debe ser el polígono del Camp de Tarragona y no debemos actuar como pequeñas tiendas. Nadie había creído en ello pero ahora hay una apuesta fuerte y en este sentido estamos en el área de más crecimiento estratégico».  

Escarré continuó: «El envejecimiento de los polígonos industriales es real. Entiendo que los Ayuntamientos no pueden encargarse de todos los costes, todos tenemos que aportar nuestro granito para que estén en buen estado». 

Otro de los problemas, según Escarré, es la dificultad para adquirir grandes superficies de suelo: «Incasòl lo ha dividido todo en parcelas pequeñas y es complicado comprar zonas grandes. Hay que apostar por generar más suelo industrial y venderlo en grandes superficies para que vengan más empresas». 

Foto: Lluís Milián

En cambio, Santi Carbonell, responsable de la empresa Excavacions Carbonell, puso sobre la mesa las trabas administrativas como uno de los problemas más extendidos a la hora de lanzar un proyecto: «Cuando ofreces una propuesta que puede traer beneficios y crear puestos de trabajo, la administración suele poner escollos y resulta poco ágil». 

En la línea de los otros empresarios, Carbonell resaltó algunas carencias básicas como «la A-27 que sigue inacabada y el túnel para nosotros es vital. Si los polígonos están en mal estado es en parte porque hay una sobreutilización de las infraestructuras».

Sobre el talento local, Carbonell añadió que: «En el Alt Camp hay gente con capacidad que sabe sobreponerse ante los problemas y solucionarlos. Por nuestra cultura mediterránea tenemos más predisposición a ello que en otros países. Es un valor positivo que tenemos y debemos potenciarlo en la industria con una buena formación Dual en la empresa». 

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