Deportes

Una sesión de ochomiles en el salón de plenos

Tarragona rinde un emotivo homenaje al alpinista Òscar Cadiach en el Ajuntament 

«Es un honor haber vuelto, y estar vivo. El calor de la familia, de los amigos, de la gente de la ciudad ... eso es lo que me ha permitido acabar este proyecto después de estos cuatros años intentándolo que al fin he podido acabar». Òscar Cadiach es tan humilde y sencillo que incluso el día en que era protagonista, quiso restárselo. Esas fueron sus emotivas palabras en el salón de plenos del Ajuntament de Tarragona durante el reconocimiento oficial que este martes le rindió la ciudad tras convertirse en el  primer catalán que ha culminado los 14 ochomiles de la Tierra sin la ayuda de oxígeno artificial y en el 20º alpinista de la historia que cierra el círculo. Las complicadas agendas del propio Òscar y del alcalde Josep Fèlix Ballesteros habían retrasado varios meses la fecha del homenaje desde que conquistó el Broad Peak el 27 de julio de 2017.

Ballesteros admitió esa «pequeña deuda moral» con Cadiach, al que definió en su parlamento inicial como alpinista, pero también como «botiguer, asesor y tarragoní, de esos que tienen siempre la bandera a punto». La de Tarragona le ha acompañado en todas sus cimas, y en la última sacó además la de los Juegos Mediterráneos y la de su querido Nàstic. 

La concejal de deportes, Elisa Vedrina, glosó su figura y repasó una a una esas 14 grandes cimas del Himalaya conquistadas por Cadiach (17 ochomiles en total, contabilizando sus repeticiones al Everest y al Cho Oyu, y el Broad Peak central). E hizo hincapié en su savoir faire en las altas cumbres: «Has bajado muchos picos como mejor persona que como los has subido».

Ballesteros incluso rompió el protocolo para que pudieran hablar dos de los amigos de Cadiach presentes en la salón, Sebastià Poy y Josep Maria Bonachí, componentes del programa radiofónico ‘El Pont de Mahoma’ de Tarragona Ràdio del que Òscar también forma parte.  

Además de palabras hubo también intercambio de regalos en un día tan señalado. El Ajuntament le regaló una composición del mausoleo de Jaume I, la obra de Domènech y Muntaner instalada en el patio del consistorio; y Cadiach entregó al alcalde un ejemplar del libro ‘Els 14 vuitmils de l’Òscar Cadiach i Puig’ que se presentó hace unas semanas. «Un pequeño tesoro», en palabras del propio alpinista, que resume sus grandes conquistas.

Ballesteros había confesado antes ser un auténtico fan suyo. «En mi despacho sólo tengo la foto de mi familia; otra que me hice junto a Andreu Buenafuente, Carles Francino y los Estopa; un dibujo de unos escolares de Campclar; y una foto preciosa de Òscar» (las tres puntas del Broad Peak, para ser más exactos). Olvidó mencionar otra que tiene con el presidente del Nàstic Josep Mª Andreu, quien por cierto era uno de los invitados presentes además de los representantes políticos.

Pero para secretos,otro tampoco dejó indiferente a nadie. La frase con que Cadiach resumió por qué sube ochomiles: «Porque cuando bajas, la cerveza está más buena». 

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