Economía

Arranca la temporada escolar

Cáterings, autocares o comercios se ponen en marcha en un inicio de curso sin sorpresas

Faltan horas para que Cuina Gestió dé por terminado el llamamiento anual a todos sus trabajadores fijos-discontinuos para que se incorporen a sus puestos de trabajo. Unos 90 centros escolares, la mayoría de ellos en el Camp de Tarragona y algunos en Terres de l’Ebre y la demarcación de Tarragona, recibirán con el arranque del nuevo curso escolar los servicios de esta empresa de cátering para colectividades con sede en Reus, que servirá menús por millares a lo largo del curso 2018-2019.

En total, más de 550 trabajadores en la mayor empresa de cátering de colectividades del Camp de Tarragona, donde las escuelas -seguidas por las residencias geriátricas y, a mucha distancia, los comedores de empresa- son el principal componente de una facturación que en esta empresa llega a los 11 millones de euros al año.

«Hace al menos ocho años que los precios están congelados en las licitaciones de menús escolares» (David Pallí, Cuina Gestió)

El arranque del nuevo curso escolar supone para no pocas empresas de la demarcación de Tarragona un punto álgido en su negocio. ¿Cómo se presenta la temporada? David Pallí, director comercial y de marketing de Cuina Gestió, habla de «cierta regularidad».

«Hace entre ocho y diez años que los precios están congelados en todas las licitaciones de menús escolares de la Generalitat de Catalunya», explica Pallí, que destaca sin embargo que, tras una importante caída en los menús durante los años más duros de la Gran Recesión (desapuntar a los niños del comedor escolar para que fueran a comer a casa fue una de las muchas medidas de choque que adoptaron las familias), «se ha notado una mejora en los últimos dos años, con un incremento de los menús». Aunque no lo suficiente como para alcanzar los niveles previos a la crisis.

Precios congelados 
Esta contención de precios en las licitaciones públicas se extiende a otros sectores que también arrancan ahora temporada, como el del transporte colectivo de estudiantes. Jaume Carrera, secretario de la Federació Empresarial d’Autotransports de Tarragona (Feat) y portavoz del área de transporte de viajeros, destaca que «cuando la economía se resiente, se resiente todo».

«La demanda de transporte escolar se ha ido recuperando, aunque de forma muy moderada» (Jaume Carrera, Feat)

«Hoy -prosigue Carrera- no tenemos la economía de los años boyantes, y los precios son más bajos que entonces. Parece que va a haber algo de subida con el IPC, pero el sector público no ha podido subir precios en todos estos años».

Se trata del transporte escolar reiterado, gestionado habitualmente por los consejos comarcales, que presta servicios de transporte (bajo concurso público previo) a menores en edad escolar que suelen vivir en núcleos de población distanciados de su centro docente. Tras la temporada turística, que todavía se alargará hasta finales de octubre para algunas empresas, el transporte escolar toma el relevo de muchos autocaristas, que tienen en este segmento de mercado su principal fuente de ingresos.

Jaume Carrera calcula que, en la demarcación de Tarragona, hay una veintena de empresas dedicadas en mayor o menor medida al transporte escolar. Junto al transporte reiterado (de casa al colegio y del colegio a casa), el transporte discrecional es el segundo segmento de mercado al que acuden las empresas de transporte, en especial aquellas que se dedican mayoritariamente al sector turístico, pero que no desprecian las oportunidades de trabajo que ofrece el curso escolar. El transporte discrecional de escolares no es otra cosa que los servicios de autocar para excursiones, colonias y extraescolares varias.

«La perspectiva es una línea plana, no esperamos ningún boom de ventas en los comercios» (Alfred Pitarch, Unió de Botiguers de Reus)

 «En 2011 se notó una caída importante -explica Jaume Carrera-, y poco a poco la demanda se ha ido recuperando, aunque de forma muy moderada; se ha animado algo desde hace un par de años». Pero el resultado después de todo este tiempo es que, «si años atrás había gente que se dedicaba sólo a un sector (o transportaban escolares, o transportaban turistas), ahora no es suficiente, y las empresas se dedican a todo: hoy en día, tal y como va el sector, todo trabajo es bueno».

En esta tímida y casi imperceptible recuperación coincide otro sector que durante este arranque del mes de septiembre vive un pico en su facturación: el comercio. En especial, papelerías, librerías, tiendas de ropa, zapaterías y tiendas de complementos.

Con Sant Jordi, el arranque de curso es el segundo momento del año para las librerías

Alfred Pitarch, presidente de la Unió de Botiguers de Reus, explica que, para algunos comercios, éstas son fechas clave: «Las librerías se juegan mucho por Sant Jordi, pero también ahora en la vuelta a la escuela». Y añade: «Durante la primera quincena de septiembre se nota un pequeño repunte en las ventas de estos establecimientos, pero no compensará un verano que ha sido muy flojo, con un paso de turistas muy bajo».

«En la ciudad de Reus -prosigue Pitarch- no notamos reactivación económica. La perspectiva es seguir en una línea plana, no esperamos ningún boom: los comerciantes no esperamos más gasto que en otros años, y nadie ha cogido más stock».

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