Economía

El hotel de las cinco herederas

El Palauet del Priorat, inaugurado el 8 de abril en Cornudella de Montsant, cuenta con una historia familiar singular 

María, de nuevo María, Asunción, Joana Maria y Dolors. Son las cinco generaciones de mujeres que se han sucedido como herederas de Cal Folch, el nombre con el que se conoce en Cornudella de Montsant esta casa de piedra de 1880, que ahora Dolors Sendra (La Canonja, 37 años), la última de la saga, acaba de abrir al público convertida en casa rural de pueblo compartida, aunque «con prestaciones de hotel» (explica Dolors), bajo el nombre de El Palauet del Priorat.

El hotel de las cinco mujeres es también el hotel de las cinco herederas. Hijas únicas en algunos casos, o con los hombres de la familia fallecidos antes de heredar en otros, son un caso excepcional en la transmisión del patrimonio de madres a hijas, en un mundo donde el primer varón de la familia se lo quedaba casi todo por un simple azar biológico.

Medio millón de euros es la inversión inicial que ha llevado a cabo Dolors Sendra en su proyecto de alojamiento turístico 

En homenaje a las mujeres de la familia, que tomaron también el liderazgo en ese mundo dominado por hombres, Dolors (que un día heredará, como hija única, la casa que hoy pertenece a su madre Joana Maria), decidió no numerar las habitaciones del Palauet del Priorat. En lugar de eso, las siete estancias para dormir que desde el pasado 8 de abril tiene a disposición del público se identifican por el nombre de esas mujeres (una de ellas la comparten las dos Marías), además de la padrina Coloma y de Cristina, la madre de su marido Pepe, que es el único elemento masculino en esta nomenclatura.

Pepe fue quien animó y apoyó a Dolors para que diera el paso e hiciera real el sueño que acariciaba desde que la casa familiar en la que había pasado los veranos como niña quedase cerrada durante veinte años, a la espera de tiempos mejores. Con su nombre en una de esas habitaciones, compartiendo espacio con el resto de las mujeres de esta historia familiar, Dolors quiso reconocerle ese apoyo.

Chimenea parisina de 1880, la misma fecha en la que fue construida la casa familiar. Foto: Alba Mariné

La chimenea de París. Cuando Dolors Sendra vio esa chimenea a la venta en Internet, tuvo claro que estaba llamada a ser una pieza esencial en su proyecto de El Palauet del Priorat. Fechada en 1880, el mismo año en el que se construyó la casa familiar de Cornudella de Montsant, perteneció a un arqueólogo catalán exiliado en París, que luego se la llevó hasta el barrio barcelonés de Pedralbes. Cuando sus herederos la pusieron a la venta, Dolors no dudó en traérsela hasta Cornudella de Montsant, donde ahora esta chimenea, equipada con un sistema de reaprovechamiento de calor, sirve para calentar con biomasa el agua sanitaria y el suelo radiante de este alojamiento. 

Nunca es tarde
Tras un paso por los organismos de apoyo al emprendimiento del Consell Comarcal del Priorat y de la Diputació de Tarragona (donde Dolors quedó finalista en los premios Emprèn en la categoría de ‘Turisme i Experiències’) y una inversión inicial de medio millón de euros, esta exempleada de banca (trabajaba de interventora en la oficina de una entidad financiera en Salou) puede decir ahora que «todo se aprende en esta vida, y nunca es tarde para nada; tanto si crees que puedes como si no, estás en lo cierto».

Con la voluntad de abrir todo el año, ofrecen pernoctación con desayuno, además de comida y cena bajo petición, con productos de proximidad. En breve esperan tener un pequeño huerto y unas cuantas gallinas en unos terrenos cercanos al pueblo, que les proporcionarán todas las verduras y los huevos que necesitan.

El Palauet del Priorat es Kid & Pet friendly. Mascotas y niños son bienvenidos, y para ello cuentan con dos habitaciones en las que se puede pernoctar con mascota (con un suplemento de 15 euros), más otra adaptada para familias con niños.

Entre las actividades que organizan están las catas de vino y los paseos en kayak y en todoterreno. La proximidad de Siurana y del Montsant ofrecen un abanico de posibilidades inagotable para los amantes de los espacios naturales.

Cuando en breve contraten a una persona para la cocina y otra para la limpieza, Dolors cuenta con poder dedicarse a acompañar a sus huéspedes en caminatas de senderismo por el paisaje de las cinco mujeres.

  • Siete habitaciones. Tres zonas comunes (recepción, sala y golfas) y siete habitaciones (cinco suites, de las que una es familiar, una con bañera y otra adaptada) conforman el espacio abierto al público.
  • Cenas y cestas de pícnic. El precio de las habitaciones es de 88 euros por dormir y desayunar (aunque puede haber variaciones, en función de ofertas), más entre 15 y 40 euros por comer o cenar («nos adaptamos a los presupuestos», cuenta Dolors), previa petición. Además, pueden preparar cestas de pícnic para que sus huéspedes pasen el día al aire libre. El suplemento de las habitaciones por niño o mascota es de 15 euros.
  • Internet. El Palauet del Priorat comercializa sus habitaciones a través de su propia página web, que cuenta con un motor de reserva, y de la plataforma de viviendas de uso turístico Airbnb.
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