Economía

El retrato de la padrina se sube a la nube

David Sanz crea una propuesta para mantener un repositorio digital de fotografías familiares en Internet, donde el cliente siempre será su propietario 

El retrato de la padrina (la iaia, la abuela...) se sube a la nube. Retratu.com, el proyecto liderado por David Sanz (Tarragona, 40 años) y madurado durante casi medio año en el programa de aceleración de empresas Tarragona Open Future, pretende crear un repositorio digital de todas esas fotografías familiares con sello de retratista profesional y que la irrupción de los smartphones y los selfies ha dejado en el cajón.

No se trata sólo de montar un árbol genealógico con las fotografías en sepia de esos bisabuelos que se vestían para la ocasión y se dejaban retratar por el fotógrafo itinerante que llegaba al pueblo, sino de ofrecer a las familias de aquí y ahora la posibilidad de que un nuevo fotógrafo acuda hoy hasta sus casas para hacerles a cada uno de ellos un retrato personalizado. Y, cuando hablamos de los miembros de una familia en el año 2018, eso incluye, en ocasiones, una concepción mucho más amplia de lo que sucedía hace un siglo: las mascotas también tienen su retrato, y va al alza.

¿Un servicio de fotografía a domicilio? ¿Una red social donde colgar las fotos familiares? «Retratu es un espacio en Internet donde, a través de una serie de servicios, se da cobertura para preservar la memoria de las familias», explica David Sanz. «Es una mezcla de e-commerce y de red social», prosigue.

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Sólo pueden subirse a Retratu fotografías profesionales. Nada de fotos de pies en la playa ni de selfies con trozos de brazos y codos en las esquinas, por muy buenos recuerdos que nos traigan. Por una sesión personalizada y a domicilio para una pequeña familia (hasta cinco miembros), David Sanz cobra entre 300 y 400 euros. Eso incluye la sesión fotográfica, su copia en la nube (que los usuarios pueden descargar en máxima resolución siempre que quieran) y una caja para photo wall (a elegir) con copias químicas de las fotografías «como las que se hacían antes, y que duran cien años».

El plus que destaca David Sanz en su propuesta: el propietario de las fotografías es y será siempre el usuario, que podrá compartir el acceso a su visualización en la nube con los familiares que elija. Nada de derechos cedidos o compartidos como los de otras redes sociales, asegura Sanz.

Para compartir
La finalidad de Retratu, sin embargo, no es retratar pequeños núcleos familiares, sino convertirse en un espacio en el que familias dispersas puedan encontrarse y compartir esas fotografías memorables. Por eso el pack para grandes familias (a partir de 15 miembros y de 700 euros) es la propuesta con la que David Sanz pretende que las familias compartan proyecto (y gasto).

En una sociedad tan diversa como la catalana, no es difícil tener primos en Zaragoza, Oviedo o Jaén. Retratu quiere ser también la plataforma mediante la que otros fotógrafos situados en otros puntos de la Península Ibérica y el mundo colaboren en estos proyectos, acudiendo al domicilio de los tíos de Granada.

Todavía en fase beta, en un par de meses estarán listas todas las funcionalidades de esta plataforma, a la que todavía le queda un 20% del trabajo de programación inicial. De momento, funciona el servicio de fotografía a domicilio y la compra de photo wall y copias físicas, para la demarcación de Tarragona. Si todo va bien durante el primer año, se plantearán el salto al resto de Catalunya.

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