Economía

Nieva en Barcelona, caen los selfies

La nieve sorprende a los asistentes en la segunda jornada del Mobile World Congress, superando toda Realidad Virtual

De repente, el congresista levanta la vista hacia las cristaleras y suelta «¡Chau, está nevando!». En Argentina, las generaciones más jóvenes usan el ‘chau’ (del italiano ‘ciao’) no sólo para despedirse, sino para expresar sorpresa y asombro ante algo. El congresista argentino, metido todo el día entre estands y auditorios en penumbra, pegado a la pantalla del smartphone que todos lucimos ya como una extensión de nuestra anatomía, harto de 5G y de Realidad Virtual, de vuelta de todo este bomardeo tecnológico que difícilmente puede asombrarle ya, se sorprende viendo caer los copos de nieve en Barcelona.

Para ser precisos, en L’Hospitalet de Llobregat; donde se ubica el recinto de Fira Gran Via, sede del Mobile World Congress 2018. La nieve es la noticia de la segunda jornada de congreso. Lo es para los barceloneses y, en general, para todos los que vivimos al nivel del mar, entusiasmados con la simple posibilidad de ver caer un par de copos de nieve. Pero lo es también para asiáticos, africanos y latinoamericanos, que no dudan en sacar sus móviles para fotografiar esos pedacitos de agua congelada en suspensión, para hacerse selfies con más ilusión que los que se sacan abrazando el traje de astronauta y el módulo espacial que tiene montado Hewlett Packard en su estand, o chocando esos cinco con Pepper, ese robot propenso a las monerías que ya trajo SoftBank el año pasado, pero que ahora es mucho más popular porque quizás nos hayamos cruzado con alguno de ellos en algún aeropuerto o alguna oficina de turismo en Europa.

Ni el robot Pepper ni el astronauta de HP: el ‘selfie’ estrella es con los copos de nieve detrás

Un selfie con la nieve detrás, a través de la cristalera que da a alguna de las terrazas decoradas mediterráneamente, tal y como mandan los cánones de la Barcelona en eterna primavera y lista para venderse al mundo. A muchos no les sorprende la nieve, sino que nieve en Barcelona. Por eso también finlandeses de Nokia o suecos de Ericsson (sí, Nokia y Ericsson siguen ahí, con buena salud, reinventados como proveedores de servicios y gurús de las tendencias y la innovación) se asombran como todos con la nieve.

Un espectáculo de asistentes a la feria que, como si salieran de una hibernación montados en las escaleras mecánicas, descubren lo insuperable e imprevisible del mundo analógico, presencial, y se lanzan a las terrazas a sentir en la propia piel esa realidad en forma de copos.

Tan extraordinario que la organización del Mobile manda un mensaje a través de la aplicación a la que todos están conectados, advirtiendo de que el miércoles por la mañana puede hacer mal tiempo, y que programen bien su transporte.

Mientras tanto, el moderador de una de las conferencias cierra la mesa redonda con un «salid y disfrutad de la nieve».

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