Economía

Utensilios culinarios que hablan de tus hábitos

Valira, ubicada en Reus, opera en el ámbito de la cocción y la portabilidad de alimentos. Sus productos se adecuan a cada usuario 

Unos productos con los que expresarse en la cocina y adecuados a todas las necesidades del cliente. Bajo este lema, la empresa reusense Valira suma ya cerca de 50 años de trayectoria en el sector de la fabricación de menaje en el campo de la cocción, utensilios variados y un amplio surtido de fiambreras portaalimentos. Con nombre de río, dicha empresa aterrizó en la ciudad como un actor empresarial incipiente y según valora su actual director general , Eric Didier, «ha superado también los duros años de la crisis a través de mucha energía e interés por la innovación continua». 

Para conseguirlo, la corporación ha establecido una política de comunicación horizontal y contínua entre sus trabajadores. «La inspiración de cada uno es necesaria. Nos ayuda a ver cuáles son las necesidades del mercado y supone una información que podemos complementar  con las otras opiniones que nos pueden llegar a través de Amazon u otras plataformas de compra online. Las ideas tienen que fluir», constata Didier, con 10 años de recorrido en el cargo.

La corporación ha establecido una política de comunicación horizontal y contínua entre sus trabajadores

Toda ayuda es bienvenida y las tecnologías, potenciadas en la empresa desde hace una década, han supuesto un gran complemento. «El grueso de clientela que compra por internet es creciente y sus hábitos de compra nos ayudan a estudiar qué tipo de público tenemos. Es clave saber cómo y qué cocinan, o si utilizarán tupperware o no», completa.

Imagen de trabajadoras de la empresa  reusense en pleno proceso de empaquetamiento de productos.  FOTO: Alba Mariné.

Y es que la filosofía de la marca parte del conocimiento de todos los perfiles posibles, sobre todo los del territorio. Aunque, el aspecto estético de todos sus productos también tiene un componente importante en el proceso. «Podemos buscar alternativas en los colores de los mangos de las sartenes. Es decir, trabajamos y modernizamos el producto en todos los sentidos», informan desde la empresa. 
 

Aunque, el aspecto estético de todos sus productos también tiene un componente importante en el proceso

Valira opera en dos itinerarios diferentes. Por un lado, está la línea de cocción, que se diseña y fabrica íntegramente en Reus; y por otro, la colección Mobility, en la que se incluiría una gran selección de fiambreras, que a pesar de diseñarse en la ciudad, aún no se fabrica aquí. Un ejemplo innovador de portabilidad, en este caso, es la mochila Urban, una creación funcional que surgió como resultado de la colaboración con un diseñador de Barcelona.

Las fiambreras se adaptan a diferentes perfiles. FOTO: Valira. 

Dentro del mundo de la cocción, Valira ofrece hasta 30 referencias. Se pueden encontrar sartenes, planchas grandes y pequeñas, grills, woks,  sartenes hondas, cazuelas, creperas, rustideras, azucareros y vinagreras, entre otros. «Creemos que el plato estrella es la tortilla y muchas de nuestras sartenes incluso están fabricadas para que salgan las mejores elaboraciones. Miramos que tenga un buen fondo y adherencia», completa Didier. Los productos más demandados son el grill de 23 cm y la sartén de 24 cm.

La elección de la herramienta de cocción va en función de cómo cocine el cliente, y en la actualidad según corrobora Didier, también se buscan utensilios específicos. «Si el usuario es más de saltear, preferirá el wok. Si prefiere los filetes de pescado, irá directo a una plancha lisa», detalla. 

En cuanto a la plantilla de trabajadores, se trata de una empresa polivalente de 80 personas, en la que hay rotación de cargos y se trabajo por turnos. «Apostamos por la formación contínua y defendemos un tipo de jerarquía contextual. Es decir,  cada uno de los procesos de fabricación tendrá una persona responsable de un grupo, y en otra fase, la responsabilidad recaerá en otra persona», establece el director general de Valira. Esta implementación se puso en funcionamiento con el objetivo de tener trabajadores más autónomos.

La facturación que llega a conseguir la empresa al año, se posiciona en los 9 millones de euros. Una cantidad que consideran «positiva», aunque «somos conscientes de que la marca tiene un potencial óptimo para facturar tres veces más». El porqué se reduce a una cuestión social: «En Francia se compran productos franceses y en Alemania, igual. Aquí, hay que promover la comprar de los productos del territorio», aporta Didier.
Aun así, la compra de productos específicos ha ido en auge con los años. «Hemos notado que los hábitos más sanos se han impuesto en las dietas de los clientes. La gente se preocupa por su alimentación y por cocinar con más tiempo. Han empezado a comprar alimentos más naturales y, el proceso final, pasa por comprar el utensilio con el que cocinar bien», detallan desde la empresa reusense. 

De hecho, distinguen entre la cocina de entre semana y la de fin de semana o vacaciones. «Los encuentros sociales y las celebraciones se centran en la comida. Sin ella, nada funcionaría. Tener buenos utensilios siempre facilita el proceso y te hace ahorrar tiempo», expone el director general Eric Didier.

Para realizar una compra directa de productos Valira, a parte de poder consultar y comprar a través de la web, también tienen abiertos dos outlets en la zona. Por una parte, está la Tienda Outlet de Reus, situada en el Polígono Industrial Agro Reus. De hecho, muy cerca de donde está situada la fábrica. Y disponen de otro comercio outlet en Tarragona, en la Avinguda Catalunya. 

A nivel de visibilidad, Valira también se esfuerza en dar a conocer la marca en el extranjero. El volumen de exportación supone un 40% de su actividad y los productos de cocción sobresalen con éxito. Están presentes en ferias y otros eventos relacionados con la venta de menaje. «No nos ha afectado la inestabilidad política de Catalunya. Somos una empresa pequeña y, por lo general, hemos seguido con nuestra actividad», exponen a modo de conclusión.

El curioso mundo de la movilidad de los alimentos

La gama de fiambreras Mobility ofrece muchas ventajas para todas aquellas personas que prefieran traer su comida de casa al trabajo o que incluso prefieran ahorrar en ir de restaurantes. He aquí algunas de sus cualidades:

- La estética. La variedad de colores, diseños y estilos dan cabida a todos los gustos. Para aquellos que prefieran una estilo más discreto y neutral, pueden optar por diseños más autseros. También existe la posibilidad de elegir la mochila Urban, funcional y compacta.

- Fácil de limpiar. El material de su interior impide que se manche con facilidad. 

- No coge malos olores. No hay que temer abrir la fiambrera y que esta desprenda malos olores.

- Versátil para las comidas de entre semana. Uno de las características de los portalimentos es su uso en periodo lectivo. Desde Valira se habla de dos forma de cocinar  en función de la ocupación laboral del cliente. Las fiambreras son para entre semana y la línea de cocción para el fin de semana. 

Los productos de cocción y su fabricación en la empresa

En Valira también impera una actitud que contribuye conel tejido social. Y es que a nivel de fabricación apuestan por la reinserción de colectivos en riesgo de excusión. «Uno de los procesos para obtener una sartén incluye pulir el producto. Partimos de un lingote de aluminio de 10Kg. Éste se fundirá a 700 grados, y a partir del material que se obtenga, elaboraremos los moldes. Saldrán 10 sartenes y luego habrá que pulir las piezas. Dicha labor, la realizarán los reclusos de la Cárcel de Mas Enric», añade Eric Didier.  

De hecho, en un día pueden llegar a fabricarse hasta 5.000 unidades y cada una de ellas tiene un coste de producción que se encuentra entre los 10 y los 15 euros. «Una cantidad que se multiplicará por tres al sumarle los costes de distribución, logística y los que imponga el negocio en el que se coloque en venta», declara el alto cargo de la empresa. 
Cabe decir, que los precios del producto suelen posicionarse sobre los 40 euros de precio final. «No hacemos el producto para una persona, si no que contamos con la supervisón de muchas para conseguir algo que agrade a un colectivo de gente, cuanto más grande mejor», valora Didier. 

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