Economía

Vía de entrada a la industria química

Gabriel Triviño decidió volver a estudiar una FP Dual, después de muchos años trabajando, para tener la posibilidad de acceder a un sector laboral, en el que acabó encontrando un puesto de trabajo 

Una de las principales características de la Formación Profesional Dual es que permite abrir las puertas de la empresa a sus alumnos, en principio los futuros profesionales y trabajadores del sector. En muchos casos es una vía de acceso para tomar contacto con compañías que desde fuera parecen herméticas y en las que acceder a ellas podría ser una utopía. Así lo valoró Gabriel Triviño, cuando a los 37 años, decidió estudiar una FP Dual de Mecatrónica Industrial para acceder a la petroquímica tarraconense.

Nacido en Santa Coloma de Gramanet en 1977, Triviño vino siendo un niño a Tarragona donde ha pasado casi toda su vida. La opción de volver a estudiar le llegó en un momento clave, aunque nada fácil. Casado y con un niño, se había formado y trabajado como electricista, sobre todo en el ámbito de la construcción, pero se quedó sin empleo y eso le empujó a renovarse.

Aprovechó los dos años de paro que tenía por delante para formarse en mecatrónica, un complemento ideal para su base como electricista. La mejor opción para revertir su situación era hacer un grado superior que lo enriqueciera tanto en lo personal como lo profesional. La FP Dual acabaría por abrirle las puertas de lo que buscaba. 

Inscrito como alumno de la FP Dual de Mecatrónica Industrial en el Institut Pere Martell, lo más complicado para Triviño no fue volver a estudiar. Lo que más le costó fue adaptarse a un entorno, un aula, en el que la mayoría de compañeros tenían 19 y 20 años. 

A nivel de estudios no fue una formación difícil. Se aplicó desde el primer día para ser el mejor en clase con el objetivo de conseguir un puesto de trabajo al acabar el grado superior. El primer año resultó muy teórico. En cambio Triviño tenía ganas de empezar a trabajar y de entrar en la empresa cuanto antes. Hasta ese verano no pudo ser. Completó las 200 horas de primer contacto con la compañía y a partir de septiembre, ya en el segundo curso, fueron 9 meses de estancia dual. 

Logró hacer las prácticas donde más deseaba, el taller eléctrico de Dow Chemical. Allí realizaba labores de mantenimientos preventivos, correctivos, maniobras eléctricas, etc. Pese a su experiencia previa como electricista, se tuvo que amoldar a las formas y manuales de trabajo de la compañía. Gracias a su esfuerzo, logró una carta de recomendación que le sirvió para entrar en una empresa  subcontratada de Dow, Masa Servicios. A los ocho meses, salió una plaza en Dow como electricista, se presentó como candidato y consiguió el puesto. 

Triviño recuerda la experiencia como un capítulo positivo de su vida que recomienda a todo aquel que tenga la inquietud de trabajar en el sector de la industria química. Pero faltaba la guinda. De la treintena de alumnos que participaron en el curso, fue uno de los más destacados. Así lo certificó logrando el Premio AEST al mejor currículum académico y profesional, un reconocimiento a su esfuerzo por conseguir el empleo deseado.

Gracias a la oportunidad que le brindó la FP Dual, Triviño pudo trabajar donde más quería. Precisamente en un sector, el de la industria química, al que resulta muy complicado acceder y en el que el grado superior de Mecatrónica Industrial resultó ser la mejor puerta de entrada posible. 

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