Reus

El ayuntamiento ofreció orientación energética a 800 familias en 2017

Una de las claves de la buena acogida de los talleres de ahorro y atención Personalizada, promovidos por el consistorio, ha sido el requisito obligatorio de asistir al acceder a una subvención contra la pobreza energética  

Cómo comprender una factura y conocer aquellos puntos que se acerquen a un consumo responsable de la energía utilizada en casa. Con este objetivo, y coincidiendo con la Semana Europea de la Energía Sostenible, se plantearon en 2014 los talleres de ahorro energético, promovidos por la concejalía de Benestar Social, a través del Pla Local d’Inclusió Social, la concejalía de Medi Ambient i Ocupació y Aigües de Reus. Una medida informativa que se implementó el año pasado con la creación de un punto de asesoramiento energético individualizado y que está estrechamente ligada a la convocatoria de subvenciones contra la pobreza energética. Este proyecto, que suele ubicarse en los centros cívicos de la ciudad, ha registrado un aumento de familias asistentes. 

«Todas aquellas que solicitan la subvención, han de asistir a uno de estos talleres o pedir cita en el punto de asesoramiento energético. El factor de obligatoriedad ha incrementado la asistencia a estos talleres», corrobora la edil de Benestar Social, Montserrat Vilella. De hecho, han tenido una acogida que se sitúa en las 842 familias en 2017, un plazo en el que se llevaron a cabo 32 talleres. 665 familias tomaron parte en los encuentros colectivos y, 177, en los de carácter individual.

En búsqueda de la eficiencia

Muchas ayudas todavía están a la espera de proporcionarse a expensas de que los solicitantes acudan a estos encuentros de ahorro energético. «No es sólo pagar facturas, sinó encontrar cierta eficiencia. Vamos cambiando puntos de la iniciativa para poder mejorar el servicio. Tendremos que estudiar otras alternativas con aquellas personas que ya hayan asistido al taller y que vuelvan a pedir las ayudas. Y así averiguar, de qué manera les orientamos para que el asunto mejore», añade la concejala. Se trata de talleres que están abiertos a toda la ciudadanía, aunque especialmente dirigidos a aquellas familias con vulnerabilidad social. 

En relación a la próxima convocatoria de ayudas, que Vilella pronostica aproximadamente para el mes de marzo, el estudio de datos e información recabado en los talleres ayudará a «calcular la cantidad de la partida económica y los criterios actuales. Creemos que cambiarán en comparación al año pasado, porque con la renta garantizada de ciudadanía habrá más gente de la franja más baja que esté cubierta y, por tanto, el complemento del ayuntamiento se tendrá que reorientar a otro segmento de la población».    

Según uno de los técnicos especializados en la rama eléctrica  que colabora con el proyecto, «las charlas que ofrecemos en los talleres colectivos proponen consejos muy básicos». Por ejemplo, se les ayuda a interpretar la estructura de una factura y otras pautas de ahorro como cambios de tarifa, de potencia o de compañía suministradora, así como la tramitación de los Bonos sociales, entre otros.

En las reuniones suelen encontrarse con perfiles más o menos informados. «En grupos de entre 40 y 45 personas, la duda más recurrente siempre es la relacionada con la potencia, y surgen muchas dudas en el campo de la electricidad. En este caso, contextualizamos nuestro discurso y les decimos que existe un mercado regulado y otro libre. Por lo general, después de la charla, entre un 10 y un 15%, se interesan en profundizar en su caso en el punto informativo individualizado», puntualiza el técnico. 
La mayoría de los que asisten a las intervenciones tiene un recorrido de ahorro muy alto, simplemente ha de hallar la tarifa adecuada a su consumo doméstico. En cuanto a las medidas de ahorro, una de las asistentes a un taller realizado este enero, explica al Diari que accedió por primera vez a este taller por la solicitud de ayuda energética y que «la mayoría de los conceptos son simples. Va bien repasar qué es lo que se refleja en la factura, pero sobre todo hay que tener claro lo que consumes», destaca.

En su caso, ella tuvo que disminuir la potencia del contador. «La mayoría de personas que asistieron a ese taller, también estaban interesadas en los bonos sociales», establece la usuaria.   

Sigue navegando