Reus

Madrid ignora el aeropuerto de Reus y apuesta por el de Girona

El Gobierno anuncia una inversión millonaria para interconectar el aeródromo gerundense con Barcelona y ejercer de ‘cuarta pista’ de El Prat. De la proyectada Estación Intermodal, ni una palabra

Malas noticias para el Aeropuerto de Reus, que ve esfumarse toda opción de convertirse en la ‘cuarta pista’ del Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Finalmente, el aeródromo de Girona-Costa Brava ha sido el elegido por el Gobierno Central para actuar de pista complementaria al equipamiento de BCN y absorber una parte importante de sus vuelos. Así se desprende de la rueda de prensa que ayer pronunció el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, para anunciar una inversión millonaria en Girona. Concretamente, los planes de Fomento pasan por invertir 360 millones de euros entre 2022 y 2026 que servirán para ampliar las instalaciones de la terminal y habilitar una nueva plataforma de aterrizajes. 

Pero aquí no termina todo, ya que los Aeropuertos de BCN-El Prat y Girona-Costa Brava quedarán conectados por la alta velocidad para que se conviertan «en un único complejo aeroportuario». De esta forma, ambas ciudades quedarían conectadas a sólo 40 minutos e incluso se habilitarían trenes lanzadera. 

Toda la inversión descrita resulta de lo más sorprendente. Sobre todo, porque choca con la realidad que se vive en la demarcación de Tarragona, donde sigue sin haber noticias sobre la Estación Intermodal proyectada al sur del Aeropuerto, junto a la autovía T-11 que une Reus y Tarragona. De hecho, el movimiento de tierras llegó a iniciarse, pero las obras quedaron paralizadas por la crisis. El último pronunciamiento oficial se remonta a la época de Ana Pastor como ministra de Fomento. En aquella ocasión, la ministra aseguró que se llevarían a cabo las obras cuando la «disponibilidad presupuestaria» lo permitiera.

El último pronunciamiento oficial sobre la Estación Intermodal se produjo con Ana Pastor como ministra de Fomento

La posibilidad de actuar como ‘cuarta pista’ de Barcelona aparece como una necesidad estratégica para el crecimiento del Aeropuerto de Reus, aunque ésta fuera compartida con Girona, como se había expresado por parte de la Generalitat de Catalunya. De hecho, es la opción que más gusta a la Generalitat. Pero todo ello se desvaneció ayer tras el anuncio del Gobierno Central, que olvida no sólo al Aeropuerto de Reus, sino también las graves carencias en materia de conexiones que presenta la demarcación. 

El futuro colapso de El Prat es una realidad que apuntan tanto entidades económicas como académicas. Y todavía más tras el éxito iniciado con los vuelos intercontinentales, ya que están acelerando este proceso. En la misma comparecencia ante los medios, Íñigo de la Serna anunció también una inversión de 521 millones de euros para El Prat.

Las garantías de Reus
La marginación en materia de conectividad no se corresponde en las prestaciones que ofrece el Aeropuerto de Reus. El equipamiento ya está preparado para poder dar respuesta a cualquier tipo de aterrizaje y se está trabajando en un proyecto que permitirá aumentar su capacidad operativa y mejorar la respuesta en las horas con más tráfico aéreo. 

La inversión anunciada ayer por el Gobierno en Girona llega después de que el aeropuerto reusense ha cerrado el 2017 superando, de nuevo, el millón de pasajeros. 

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