Tarragona

Estoy gorda, ¿y qué?

#seriesenvena‘Dietland’ es una serie feminista, aunque no solo para mujeres, con un toque de misterio y humor negro. Este humor parece que se ha puesto de moda.

En una sociedad como la nuestra donde las apariencias lo son todo y las mujeres, sobretodo, viven presionadas por estar siempre perfectas parece que personas como la protagonista de Dietland no tienen cabida.

Plum Kettle (Joy Nash) es una chica que trabaja como escritora contestando las cartas que los lectores dirigen a la editora del conglomerado de revistas de moda Kitty Montgomery (Julianna Margulies) pero lo hace desde la sombra haciéndose pasar por ella. El cambio de Margulies después de haber triunfado con la multipremiada The Good Wife es digno de mención.

Plum es el nombre con el que la conoce todo el mundo pero su verdadero nombre es Alicia. Si eso no es un guiño a Julianna Margulies yo no se qué es.

Kettle es una mujer acomplejada con su exceso de peso y trabaja desde casa o desde la cafetería de un amigo. Su editora no quiere que se pasee por la revista ya que considera que da mala imagen. ¿Una mujer gorda y con esa cara de mustia paseando por los pasillos de una de sus revistas de moda? ¡No por Dios!
Nuestra protagonista vive obsesionada con su imagen y quiere perder peso desde temprana edad. Su sueño es poder pagarse una operación de reducción de estómago y hace hasta lo imposible por conseguirlo aunque no siempre sus iniciativas lleguen a buen puerto.

Antes muerte que sencilla
Como polo opuesto de Plum tenemos a su editora, Kitty, que es todo lo contrario a nuestra protagonista. Es delgada, guapa, rica y muy poderosa y vive obsesionada con cumplir con los cánones de belleza establecidos por la sociedad y no permite bajo ningún concepto que nadie de su alrededor no parezca una modelo de pasarela, con todo lo que ello conlleva. En su afán de parecer siempre bella y perfecta muchas veces roza el ridículo, aunque realmente es una persona malvada y arrogante. Trata a Plum como un ser inferior y la explota todo lo que puede.

Paralelamente a la historia de las dos principales protagonistas se desarrolla una trama de intriga policial, ya que en New York, ciudad donde se desarrolla la trama de Dietland, comienza a cometerse una serie de asesinatos donde todas las víctimas son hombres a los que se les culpa de atentar contra la integridad de las mujeres.

Todo apunta a que los culpables de estos asesinatos son un movimiento de mujeres capitaneadas por un tal Jennifer de la que nadie sabe quién es. El desarrollo de esta trama poco a poco va tomando protagonismo.

Serie feminista para todos
Dietland se puede clasificar claramente como una serie feminista que defende los derechos de la mujer y exige un trato digno de los hombres a las mujeres.

En la realidad que vivimos actualmente con el movimiento #metoo, entre otros, en todo su apogeo esta serie viene a refrendar una realidad que cada vez es más difícil de ocultar. La mujer cada día está adquiriendo más poder y está consiguiendo metas que hace un tiempo eran impensables. Pero aunque claramente puede estar dirigidas a un público femenino me niego a calificar de serie para mujeres. Si más hombres vieran este tipo de series otro gallo cantaría. Solo hay que ver la desgraciada actualidad que vivimos para ver que algo tiene que cambiar.

¿Ser delgada para ser feliz?
Y esta es la pregunta del millón y a la que Plum quiere y necesita contestar a lo largo de toda la serie. En el primer capítulo vemos como aparece un personaje que está igual o más gorda que ella sin embargo es totalmente feliz y quiere adelgazar pero no para satisfacer ningún standar de belleza, si no porque su salud se lo requiere. Plum en cambio vive amargada y quiere adelgazar porque cree que eso le dará la felicidad.

En España la emite Amazon Prime Video, aunque es original del canal AMC. Lleva cuatro capítulos emitidos y la verdad es que promete. Está basada en el best-seller del mismo nombre de Sarai Walker.

¿La delgadez da la felicidad? No. ¿Yo soy delgada? Evidentemente no. ¿Soy feliz? Pues no lo sé, pero lo intento y desde luego no depende de mi figura y espero que no lo sea para nadie, sea hombre o mujer.
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