Tarragona

Falsa denuncia de una mujer contra su expareja por malos tratos

El hombre fue juzgado y declarado inocente. La mujer presentó a la vista oral un falso testigo

Una mujer que no solo presentó una denuncia falsa contra su expareja sino que además acudió a juicio con un testigo falso ha sido condenada a tres años de prisión y a pagar una multa de 2.700 euros, además de una indemnización de 960 euros. Así se recoge en la sentencia de apelación dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona, que ratifica prácticamente la del Juzgado de lo Penal 3 de Tarragona –que había fijado inicialmente la indemnización en 1.570 euros–. Está condenada por los delitos de falso testimonio y de presentación en juicio de testigos falsos.

A las 17.26 horas del 20 de mayo de 2012, la condenada acudió a la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Tarragona y denunció a su expareja por una serie de hechos. Aseguró que a las ocho de la mañana el hombre había ido a su casa y comenzaron a discutir, y que él la había insultado.

En el garaje

Cuando ella llegaba al garaje, se puso delante del coche –de la que es cotitular– para impedir la salida. Según su versión, el hombre la embistió ligeramente para que se apartara. Entonces él habría bajado y la agarró fuerte del brazo para que le dejara pasar. Añadió que el hombre, al empujar la puerta, le pilló la parte cervical, dorsal y lumbar de la mitad del cuerpo. Además, con la mano le retorció la muñeca izquierda. El hombre fue detenido y estuvo preso tres días. Ante la juez, la mujer se ratificó en sus acusaciones hacia su expareja.

El 5 de septiembre de 2012 se celebró el juicio en el Juzgado de lo Penal número 5. A él acudió como testigo un hombre que, supuestamente, estaba en el domicilio de la ahora condenada cuando ocurrieron los hechos. Y manifestó que la noche previa el coche estaba en el garaje. En la sentencia, la magistrada recoge que la mañana de la supuesta agresión, el vehículo en cuestión estaba aparcado en un garaje comunitario de Alforja, por lo que era imposible que estuviera en el aparcamiento de la mujer y, por lo tanto, desvirtúa toda agresión. La magistrada acordó instar al Decanato a abrir diligencias contra la mujer y el testigo por un posible delito de falso testimonio.

El 3 de mayo del año pasado, el Juzgado de lo Penal 3 condenó a la mujer por los dos delitos. La afectada presentó un recurso de apelación, donde consideraba que no había quedado acreditado esa conducta falsaria o inventiva en el procedimiento sino una contradicción de versiones entre las partes. Y apuntaba a una animadversión manifiesta entre ellas.

Ratificación

Los magistrados dan la razón al juez. Recuerdan que un testigo imparcial de los hechos –no tiene parentesco ni vínculo afectivo con ninguna de las partes– señaló que el vehículo estaba en su propiedad en Alforja, desde la noche antes de ocurrir los hechos, y que el mismo día 20 el supuesto agresor acudió a taparlo. También mencionan el testimonio del padre de la procesada, quien reconoció que su hija le llamó para que fuera a declarar al juicio, diciéndole lo que tenía que decir en contra de su expareja por unos malos tratos. Sobre la indemnización, sí que rebaja la impuesta inicialmente y la fija en 360 euros por los días que estuvo detenido y 600 por los desasosiegos y padecimientos sufridos.

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