Tarragona

Ingenio e ideas para ahorrar en la vuelta al cole

Antes de nada, la organización recomienda  revisar lo que  se tiene y hacer una lista con lo que realmente se necesita. Las diferencias de precios son notables en todos los productos así que la máxima obvia es comparar.

Este año Andrea comienza primero de la ESO en un instituto público de la ciudad. Diez libros la acompañarán en esta nueva etapa, aunque afortunadamente, cuenta su madre, sólo tendrán que hacerse con la mitad, porque el resto se los da una amiga que acaba de hacer el mismo curso.

No obstante, con la lista de Andrea en mano, intentamos ver lo que costaría comprar de cero los diez libros que necesita. Para ello recurrimos a un comparador que ha elaborado la Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, que compara los precios de las principales librerías por internet. El resultado es que, comprando en los establecimientos más económicos,deberá invertir 327,83 euros. «Es una locura, menos mal que la educación es pública», dice irónica su madre.

Comenta que en el instituto hay una empresa que organiza la reutilización de libros. Prometen un ahorro de la mitad del precio, pero ella este año no se ha atrevido a encargarlos por esta vía porque hay comentarios dispares. Hay familias satisfechas, pero también otras descontentas. El año que viene lo probará.

ALGUNAS IDEAS PARA AHORRAR

1. Comparar
Las diferencias de precios son notables en todos los productos así que la máxima obvia es comparar. Si se ha decidido comprar los libros por internet, por ejemplo, puede ser útil un comparador elaborado por la OCU en el que se incluyen los precios de cinco establecimientos online: Agapea, Amazon, Carrefour, Casa del Libro, El Corte Inglés e Imosver. Hemos hecho la prueba con una lista de libros de primero de la ESO y eligiendo las opciones más económicas se podía ahorrar un 12%. Eso sí, si compra por internet hay que estar atentos a los gastos de envío.

2. Revisar
Antes de nada, la organización recomienda  revisar lo que  se tiene y hacer una lista con lo que realmente se necesita. Nuevo curso no significa que todo deba ser nuevo: revise el material que tiene y lo que sea válido. Si una mochila está en buen estado, ¿por qué comprar otra?

3. Ver ofertas
En las semanas previas a la vuelta al cole abundan las oportunidades y promociones, aunque conviene revisar bien si el descuento mejora los precios. Recuerde que a veces lo barato sale caro: si solo necesita 5 cuadernos, mejor olvidarse de esa superoferta de 10.

4. Colaboración
El consumo colaborativo puede traducirse en un importante ahorro en este tipo de productos. En los últimos años han prosperado distintas iniciativas que favorecen el intercambio de ropa, libros y material escolar, con plataformas y asociaciones.  Para las lecturas recomendadas, por ejemplo, la opción más económica es tomarlas prestadas de las bibliotecas, tiendas de segunda mano, o utilizar la nueva tendencia en internet, muy popular en otros países, de intercambiar libros a través de plataformas online, como Bookint, BolsaDeLibros, Donaz o TruequeBook. También es posible tratar de intercambiar o recuperar (rebajados o gratis) los libros usados del curso anterior.

5. Escalonar
Equipar al niño con lo que necesita en cuanto a ropa y zapatos también es un gasto importante. Procure cuando sea posible escalonar las compras para que no coincidam.

6. Sin tentaciones
Para huir de las tentaciones (que salen caras) trate de ir a comprar sin los niños, que se encaprichan fácilmente del estuche con su personaje favorito o las sudaderas de última moda.  

Finalmente, después de ver algunas webs de segunda mano (según MilAnuncios la compra- venta de libros usados ha crecido un 198% este año) y comprobar que nadie ofrecía los que le faltaban, decidió encargarlos a un gran almacén. Todavía no se los han entregado todos.

Ella, por su parte, también suele dar todos los libros de su hija a compañeros del curso inferior, pero este año ha sido imposible porque han cambiado las ediciones «y me he quedado con unos libros que terminarán yendo a la basura», se lamenta.

Precios al alza
El caso de Andrea y su madre no es aislado; las familias cada vez exploran más fórmulas, tanto presenciales como a través de la web, para hacer frente al coste de los libros. Según un estudio en el que OCU  comparó 17.152 precios, los libros de texto para el año que viene serán un 4,2% más caros. 

Según esta investigación, cada estudiante en España gasta de media 220 euros, si bien las cifras varían según el nivel de estudios que se esté cursando: desde los 131 euros de media que cuestan los libros en infantil hasta llegar a los 310 de bachillerato (aunque la lista de libros de Andrea que usamos como referencia cuesta bastante más).
Y todo sin contar con otros conceptos que también hacen más pesada la cuesta de septiembre. Según el comparador de precios Idealo, las familias en primaria gastan unos 36 euros en material de papelería, otros 31 para la mochila, unos 30 en zapatillas y otros 28 para el chándal.

Las cruzada de las Ampas
Ante lo que supone este gasto para las familias, las Ampas, junto con los propios centros, se han encargado de organizar programas de reutilizacíón, como es el caso de la Escuela de El Serrallo, donde desde hace años los padres que lo desean participan en el programa. La compra de los libros la negocia la escuela directamente con las editoriales y el Ampa se encarga, con el trabajo voluntario de los padres, de recoger los libros al final del curso y de que estén en condiciones para el año siguiente.

Internet gana terreno tanto en la compra de libros nuevos como usados

La presidenta del AMPA, Esther Martínez, explica que con esa fórmula los padres pagan sólo 8,50 euros por cada libro. Eso sí, el programa sólo pueden realizarlo de tercero a sexto de primaria, porque los libros de los más pequeños son normalmente de «rellenar» y no se pueden volver a usar.

Con este sistema, apunta, «se garantiza que todos los niños, independientemente de su situación económica, tengan sus libros sobre la mesa el primer día de clase y además los niños se dan cuenta de la importancia de cuidar el material», señala.

Otras escuelas han comenzado más recientemente con el proceso, como es el caso de la Escola Tarragona, que ha comenzado un programa de «socialización de los libros», también de tercero a sexto. De momento no abarcan todos los libros, sino que están tratando de incorporar nuevos cada curso. Además, se encargan de comprar a los padres los libros de lectura recomendados que sus hijos ya han usado. Aquí también el sistema funciona con el trabajo voluntario del Ampa.

Además, en esta escuela las familias que lo desean dejan en el Ampa el chandal o camisetas de la escuela que ya no usarán sus hijos y que son entregadas a otras familias que las necesitan cuando, por ejemplo, hay niños que llegan con el curso empezado.

¿Y los libros de lectura?
En la librería de libros usados Re-read no venden libros de texto, pero sí que tienen muchas de las lecturas obligatorias que se encargan durante la ESO y bachillerato. Su responsable, Sergi Navarro, no deja de sorprenderse por el hecho de que muchos clientes llegan buscando una edición específica y si no la encuentran no lo compran.
«No tiene sentido que no se puedan volver a leer», asegura, mientras relata que muchos profesores sólo admiten el libro de una editorial en particular. «Le estamos haciendo un flaco favor a la cultura», opina.

Librerías que apagan fuegos
Pero, ¿dónde compran finalmente los libros las familias? Según reconoce Ricard Espinoza, de La Capona, cada vez son menos los que recurren a la librería tradicional. Explica que cada vez llegan menos padres, como antaño, con la lista de los libros, aunque, por fortuna, siguen teniendo sus clientes fieles. Lo que sí hacen es lo que han hecho siempre, aunque ahora con mayor frecuencia: apagar los fuegos cuando comienza el curso y resulta que la gran superficie no ha servido el libro a tiempo. Aquí, además de hacer seguimiento a las editoriales, hay una cara conocida a la que preguntarle si el libro está o no está. 
 

Espinoza explica que muchas grandes superficies usan el libro como estrategia. Primero hay que atravesar todo el almacén para llegar hasta los libros y, por el camino, van «cayendo» más cosas a la cesta.

En su opinión, el alto precio de los libros escolares tiene que ver no sólo con el tipo de ediciones que se hacen, sino con el hecho de que la competencia entre editoriales es feroz, lo que les obliga a invertir grandes sumas de dinero en promotores que se pasan el año convenciendo a escuelas, institutos y maestros de que usen sus libros. «Esto se acabaría con un precio obligatorio», opina.

El gigante Amazon
Pero lo cierto es que la competencia, tanto para las librerías de toda la vida como para los almacenes, se llama Amazon.
Según una encuesta realizada por la compañía entre más de 2.000 familias en España, el 65% de los padres ha comprado libros a través de plataformas online. Esto supone un incremento del 13,2 % con respecto al año pasado... E irán a más; si no lo cree, basta con darse una vuelta por el buscador que han preparado para la vuelta al cole y ver cómo con una búsqueda simple aparece la opción de comprar todos los libros de un determinado curso en  casi cualquier escuela de Tarragona. El tiempo dirá.

Gratis en tres comunidades

En tres comunidades autónomas (Andalucía, Navarra, y Comunidad Valenciana) los libros de primaria y ESO son gratuitos. En la comunidad de Madrid la gratuidad, que iba a comenzar a implementarse este año, deberá esperar un curso más. Según un estudio del portal iAhorro, si al coste de los libros se suma el gasto para un uniforme (un pantalón, una falda, dos polos, dos jersey o una chaqueta, un chándal y un par de zapatos) la Comunidad más cara es la Valenciana, con 413 euros. Le siguen Catalunya, con 399 euros, y Murcia, con 387 euros. El estudio confirma que el precio de los libros  es más alto en las escuelas concertadas y privadas que en las públicas.

Sigue navegando