Tarragona

Noches de cine "a la fresca" en el Amfiteatre de Tarragona

El documental ‘Ingeniería Romana’ permite conocer a través de realidad virtual cómo era Tarraco y cómo convive su legado con la ciudad actual

El verano es sinónimo de ‘cine a la fresca’, pero hay pocos espacios que puedan compararse al hecho de estar sentado a las diez de la noche en las gradas del Amfiteatre de Tarragona y dejarse sorprender por lo que ocurre en la arena. Las piedras milenarias, la iluminación, la presencia del Mediterráneo a escasos metros y la pantalla gigante de 8 por 4,4 metros son un marco incomparable para una propuesta que es una de las novedades del verano en la ciudad.

Alrededor de unas treinta personas acudieron la noche del martes a la sesión de las 22.00 horas. Es el primero de los pases que se hace cada día y en el que se proyecta una versión reducida, de unos treinta minutos, del documental sobre ‘Ingeniería Romana’, producido por la empresa tarraconense Digivisión. El estreno de esta producción se hizo en televisión. Sin embargo, no tiene nada que ver cuando uno lo ve desde el sofá de casa, con el hecho de estar sentado en las cálidas piedras de uno de los espacios protagonistas.

El audiovisual muestra cómo se construyó Tarraco y cómo eran algunos de los espacios de esta gran capital. Hace más de dos mil años, el público que iba al Amfiteatre vibraba con la lucha de los gladiadores. Anteayer, los asistentes no podían dejar de sorprenderse cada vez que, a partir de la realidad virtual, en la pantalla aparecían las imágenes de las calles y plazas por las que estamos acostumbrados a pasear, sobre las que se superponían las antiguas construcciones.

El ingeniero técnico de Obras Públicas, Isaac Moreno, es el conductor de un documental que rompe todos los estereotipos de este género audiovisual. A partir de las nuevas tecnologías se explica el proceso de construcción de la Muralla de Tarragona o puede verse como corrían los caballos por la arena que ocupaba el espacio en el que ahora hay las terrazas de la Plaça de la Font. De hecho, la antigua estructura del Circ es la que se ha «integrado» más en los actuales edificios. Y se ve cuando Moreno entra en uno de los locales de esta emblemática plaza, en el que hasta hace unos años había una entidad bancaria, situada debajo de las antiguas gradas, con capacidad para más de 23.000 personas.

Una sorpresa
El Pretori, el Amfiteatre y el Teatre Romà son otros de los espacios que se visitan en este viaje en el tiempo del que uno se despierta con la sensación de haber redescubierto la ciudad. A ojos de los tarraconenses, uno no puede dejar de fijarse en que, cuando se grabaron las imágenes, aún no había el andamio de Ca l’Ardiaca ni las nuevas gradas del tramo del Circ, que se han recuperado en la Plaça Sedassos.  En cambio, los espectadores que asistieron a este pase en inglés se quedaron impresionados. «Es espectacular, porque son muchas de las calles y los monumentos que habíamos visto esta tarde y, por mucho que lo veas, no puedes imaginarte cómo era», decía Beth Bonheur, que estaba con su marido y sus hijas.

Aún no había acabado y ya empezaba a llegar la gente para el segundo pase: el de las 22.40 horas, en castellano. Son sesiones en las que ha habido más público desde que se estrenó esta propuesta el domingo. En total, hasta el 23 de agosto, aún habrá otras 32 ocasiones –16 en inglés y 16 en castellano– para disfrutar de un espectáculo que –de domingo a jueves– complementa la oferta de Amfiteatrvm, y que hace que este recinto este abierto prácticamente todas las noches de agosto.

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