Tarragona

Un anónimo permite localizar 1.246 plantas de marihuana en El Catllar

Alguien puso la misiva en el parabrisas de un vehículo policial

El juez de guardia de Tarragona decretó el pasado sábado prisión  provisional comunicada y sin fianza para una de las dos personas detenidas el pasado martes en la urbanización Mas Gerembí de El Catllar por tener una plantación de marihuana en el garaje de su chalet. En cambio, su padre salió en libertad con cargos, con la obligación de comparecer cada 15 días en el Juzgado. 

El auto del Juzgado de Instrucción número 2 recoge que la investigación policial se inició a raíz de una denuncia anónima. El pasado 22 de mayo, alguien puso una nota en el parabrisas de un vehículo de los Mossos que estaba aparcado en Els Pallaresos. La misiva indicaba la casa exacta donde presuntamente se estaba cultivando o traficando con marihuana. Se indicaba que algunos días desprendía un olor raro y que de día y de noche se escuchaba un ruido muy fuerte procedente de la vivienda.

Las investigaciones determinaron que en dicho domicilio estaba empadronado el acusado. También se constató una conexión fraudulenta a la red eléctrica superior a 70.000 euros. En el registro que se efectuó el pasado martes se encontró una plantación indoor en el garaje, con 1.246 plantas, 93 focos de alta intensidad, 93 transformadores de luz, 20 ventiladores y tres termómetros. 

Las plantas pesaban en bruto 192 kilos, presumiéndose un peso neto de venta entre 45 y 50 kilos. En el atestado policial se hace constar que el tipo de plantación permitía tener entre cuatro y cinco cosechas al año, con lo que la producción podría alcanzar los 200 kilos.
El acusado, en su declaración ante el juez, sólo contestó a las preguntas de su abogado. No negó los hechos. Reconoció que vive en el chalet del registro y exculpó a su padre de toda participación en la plantación.

Riesgo de fuga

Después de que el fiscal solicitara la prisión y la defensa la libertad,  el juez entiende que existe riesgo de fuga. Por un lado, porque la pena supera los cuatro años de prisión. Aunque el acusado alega arraigo, no acredita ni el laboral ni tampoco recursos económicos. Además, el salir en libertad podría comportar que volviera a cultivar marihuana. Asimismo, el juez recuerda que hay que practicar nueva diligencias para esclarecer el caso.

El fiscal pidió también prisión para el padre del encausado –reside en el mismo chalet–  al apreciar riesgo de fuga y de ocultación de medios de prueba. Pero el magistrado no lo ve así. El encausado aseguró que desconocía la plantación, una circunstancia que el magistrado no se cree: «Si bien parece difícil no tener un mínimo conocimiento de que en la casa en la que se vive existe una plantación de marihuana, no es menos cierto que el mero conocimiento no es suficiente para imputar los hechos imputados».

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