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Dos de los acusados del asesinato de Masllorenç niegan haber participado en él

Uno ha declarado que lo coaccionaron para tomar parte en el robo y el otro asegura que iban drogados

| Actualizado a 21 noviembre 2022 17:34
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Dos de los seis acusados de cometer presuntamente un asesinato durante un robo con violencia en un cortijo de Masllorenç en 2019 han declarado que no participaron en la agresión mortal.

En el segundo día de juicio en la Audiencia de Tarragona, el primer hombre ha asegurado que participó coaccionado y que fue el menor -ya condenado por estos hechos- quien golpeó con una pata de cabra a una de las víctimas, que murió más tarde.

En cuanto al segundo procesado, ha contradicho la versión del primero y ha afirmado que todos los miembros del grupo habían consumido drogas y que el robo no fue premeditado, tal y como apunta la Fiscalía.

El fiscal pide dos años de prisión para uno de los acusados, 44 años para otro, y 43 años para el resto.

Iba a entrenar

El primer acusado ha declarado que el día de los hechos, el 19 de febrero de 2019, se dirigía a entrenar a un equipo de niños de fútbol sala cuando el resto de los procesados los pararon y le obligaron a subir al vehículo para dirigirse hacia el Mas Artesa.

El hombre ha afirmado que él no sabía donde se dirigían ni que iban a hacer. En su declaración, el acusado ha explicado que pararon en un descampado donde dos miembros del grupo hablaron sobre el robo y que dijeron que «tenían que ir a por él», en referencia a una de las víctimas. También ha dicho que el menor llevaba una mochila con herramientas, entre las cuales había una pata de cabra, cuchillos y machetes y que él se negó a utilizar ningún arma. «Le dije que no iba a coger un cuchillo y se quedó en el coche», ha comentado.

Una patada a la puerta

Según el acusado, cuando llegaron a la casa, el menor le dio una patada a la puerta después de que un otra persona de la banda no pudiera abrirla con la pata de cabra. «El menor entró primero y pegó con la pata de cabra por todo el cuerpo a un hombre grande, vi como le sangraba la cara; seguidamente entró –otro acusado- y lo ató con una especie de cuerda», ha respondido a preguntas del fiscal. A la vez, ha relatado que dos más de los procesados golpearon a la otra víctima del asalto. «Se lo llevaron hacia la parte trasera de casa, yo estaba fuera hasta que me volvieron a gritar, entré y me pidieron que me llevara la pata de cabra y me la llevé», ha añadido.

El hombre también ha destacado que cogieron una caja de madera, de grandes dimensiones, llena de marihuana y una riñonera, de color militar, que entregaron más tarde a otra persona en una gasolinera de El Vendrell. Después, ha relatado, fueron hacia la vivienda de uno de los miembros del grupo y se pasaron la noche pelando la marihuana robada. «Eran dos bolsas, habíamos sacado unos 1,5 kilogramos», ha concretado. El acusado ha asegurado que no cobró nunca los 300 euros que le habían prometido por el hecho de participar en el robo.

En su intervención, ha indicado que desde el primer momento colaboró con la policía y el juez de instrucción y que ha mantenido la misma versión de los hechos en todas las declaraciones. Además, el acusado ha expresado que tenía miedo del que le pudieran hacer a él y al resto de su familia y que por el hecho de haber participado en el robo se encuentra en tratamiento psicológico y psiquiátrico después de un intento de suicidio, que lo ha dejado tetrapléjico.

«Íbamos drogados y bebidos»

El segundo hombre que ha declarado en la jornada de este lunes ha afirmado que él no ha cometido «ningún delito» y ha contradicho la declaración del primero acusado. Según él, hacía dos días que estaban de fiesta y habían consumido varias sustancias, como cocaína, y también bebido alcohol. El hombre ha declarado que dos de los imputados les explicaron que debían dinero a unas personas de Torredembarra y, que a raíz de esto, él les propuso robar en el cortijo. «Recordé que me habían dicho que en aquella casa había marihuana, dinero y oro», ha destacado el acusado. En su declaración, también ha dicho que solo recordaba la pata de cabra y que no tenían machetes ni cuchillos. «Yo no estaba bien porque iba drogado y daba tumbos en la casa, escuché un golpe fuerte y vi la puerta en el suelo, entraron en la casa y volví al coche donde me estuve unos 25-30 minutos», ha detallado.

En este sentido, ha reiterado que no entró al domicilio ni participó en la paliza ni en el apuñalamiento de las dos víctimas -padre e hijo- propietarios del cortijo. Así mismo, ha explicado que después se marcharon hacia casa de uno de los acusados y que recuerda «gente pelando» la marihuana que habían robado. «Recogí la marihuana que la tenía el primero acusado -que ha declarado- y me la quedé. Fui a un campo de Coma-ruga y cuando me despisté ya no la tenía, alguien se la llevó», ha indicado el individuo. Además, ha remarcado que todos estaban preocupados porque la pata de cabra tenía las huellas de la mayoría de ellos. Ambos hombres han coincidido en el hecho que el conductor no era conocedor de donde se dirigían ni de los objetivos del robo.

En la sesión de este lunes ha quedado pendiente la declaración por videoconferencia del menor, hijo de uno de los acusados, el cual ya cumple condena por los hechos en un centro de menores. El juicio, con jurado popular, continuará este martes con las testificales del menor y de las víctimas de este caso.

Más de 40 años de prisión

La fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato, de un delito de tentativa de asesinato, de uno de robo con violencia en casa habitada, de otro contra la salud pública, y de un delito de grupo criminal. Por eso, pide 44 años de prisión por el hombre que impulsó el asalto, a quien le atribuye todos los delitos, y 43 años por los mismos delitos para los otros cuatro integrantes del grupo. También solicita una pena de dos años de prisión para uno de los acusados por un delito contra la salud pública. Por su parte, las defensas piden la absolución de sus representantes.

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