Salvador Illa: «Hay energía para salir adelante pero el govern está ausente»

Entrevista. «El cambio es imparable» El ganador del 14-F se declara «empeñado» en liderar un Govern de izquierdas

M. VICTÒRIA BERTRAN

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El 14-F hubo efecto Illa, pero nuevamente se constató que ganar no es gobernar. ¿Le resulta cada día más amarga esa victoria electoral?

No, y está por ver si ganar no es gobernar. De momento, lo que hemos visto son dos intentos fallidos de investidura del señor Aragonès. Era lógico, porque repetían un fracaso. El fracaso que ya nos llevó al anticipo electoral. Nosotros tuvimos un resultado muy bueno. Yo creo que se constata además un cambio de fondo en la sociedad catalana, que a mi juicio es imparable, y que pide que pasemos página. Y me parece que el PSC y la candidatura que yo encabecé están llamados a liderar la alternativa, y en eso estoy.

¿Cómo interpreta entonces el crecimiento del independentismo hasta el 52% de los votos?

El independentismo no creció, perdió 700.000 votos. Y se han quedado en torno al 25% sobre el censo, es decir, con el apoyo de uno de cada cuatro ciudadanos. El PSC fue la única formación, con Vox, que ganó claramente votos.

La realidad es que usted está en una situación similar a la de Inés Arrimadas en 2017, ¿no?

Yo no defino mi proyecto político en comparación con el de otras formaciones. Cs está pasando por un momento muy distinto al de 2017. Yo ofrezco un proyecto para Catalunya. Un proyecto de reencuentro, de concordia, para construir un Govern de servidores públicos, que se centre en las tres prioridades que a mi juicio reúnen el consenso mayoritario de los ciudadanos de Catalunya, y que son: combatir el virus, reactivar y transformar la economía aprovechando bien los fondos europeos, y garantizar que nadie se quede atrás. Es un proyecto en positivo, y estoy trabajando para que se realice ya, puesto que me siento legitimado, por haber ganado las elecciones, a intentar la investidura en el Parlament.

¿Piensa sinceramente que aún es posible articular una alternativa, un Govern de izquierdas?

Hay dos opciones: una mayoría de izquierdas, y una mayoría independentista. ERC ha intentado la mayoría independentista y ha fracasado. Auguro que va a volver a fracasar. A mí me parece que el camino es esa mayoría de izquierdas que estoy empeñado en liderar.

¿Tiene abierta alguna vía de diálogo firme y continuada con ERC en este sentido?

Yo tengo abiertas vías de diálogo con todo el mundo. Para la investidura, con todo el mundo excepto con Vox. Mi talante dialogante creo que ha quedado acreditado.

¿Cree que la presidenta del Parlament le va a proponer como candidato?

Pues no lo sé. No quiero parecer arrogante, pero quien le habla ganó las elecciones. Esto da una legitimidad. Cuando tenga a bien hacer una nueva ronda de consultas, le voy a decir lo mismo, que gané las elecciones y que estoy dispuesto a concurrir a la investidura.

Seguramente se necesita algo más que haber ganado las elecciones. Habrá de demostrar los apoyos con que cuenta.

Se necesita tener en la primera votación 68 votos favorables como mínimo, y en la segunda más votos favorables que contrarios. Esto el señor Aragonès no lo ha conseguido. Yo, está por ver si lo puedo conseguir o no.

¿De qué va a depender?

De la intervención que haga y del planteamiento político que haga. No voy a sorprender en algunas cosas, pero quizás en otras hago un planteamiento que puede sumar apoyos. Si hay quien lo ha intentado con el mismo número de diputados y casi 50.000 votos menos que yo, no veo por qué yo no lo puedo intentar.

¿Qué puede ofrecer usted para que ERC se replantee su apuesta por un Govern independentista?

Yo lo que digo es que en Catalunya todos tenemos los mismos derechos y obligaciones, que no quiero que sobre nadie, y que me parece que no tiene que imponerse una mitad de Catalunya sobre la otra mitad. En estos momentos, lo que falta en Catalunya no es dividir, sino unir. Centrémonos en aquellas cuestiones que nos unen y que generan un consenso amplio de la sociedad catalana. Y respetemos el marco de convivencia que nos dimos todos. Fuera de esto solo hay caos. Estos diez últimos años no han ido nada bien.

Pues parece que el electorado no está de acuerdo con usted y quiere seguir con el Procés.

700.000 personas, que no es poco, no dieron apoyo a ese planteamiento. Y no pretendo ser autocomplaciente, pero el PSC casi duplicamos diputados.

Pero hay más diputados independentistas: 74.

Sí, y antes había 70. Y no funcionó, y fracasaron. Ahora no hay ningún elemento nuevo. Se pelearon entre ellos, no fueron capaces de acordar un sustituto del señor Torra. Este camino no lleva a ninguna parte. Y el momento es muy serio. La economía ha quedado muy dañada, y tenemos oportunidades: unos fondos europeos que hay que saber aprovechar. El proyecto del hidrógeno verde para el polígono químico de Tarragona, o se trabaja y se hace ahora, o dentro de dos años será tarde.

Antes de venir al ‘Diari’ para la entrevista, ha visitado el polígono petroquímico, ¿verdad?

He visitado al alcalde de La Pobla de Mafumet, he visitado el polígono químico, he ido a Repsol, he departido con el presidente, el señor Brufau; con el presidente de Petronor, el señor López Achurra; con el director del complejo en Tarragona; y luego he hablado con la AEQT; y he comido, respetando todas las normas sanitarias, con los responsables de UGT y CCOO.

¿Y qué mensaje le ha trasladado el sector petroquímico?

Pues que quieren reactivar el polígono, que quieren apostar por el hidrógeno verde, que quieren un Govern que esté centrado en esto. Que hay proyectos, talento, ganas, que la sociedad está volcada, pero hay cosas que hay que hacer. Hay que actualizar todas las normativas, por ejemplo. Hay energía, talento, ganas de salir adelante, y la Generalitat está ausente.

¿Este es el mensaje que le han trasladado en el polígono petroquímico?

Esto es lo que yo he visto.

¿Lo que usted ha percibido o lo que le han trasladado?

Hay que tener siempre unos márgenes de discreción. Es lo que yo constato. Yo me hago responsable de esta afirmación, no la pongo en boca de nadie. Las personas con las que me he visto tienen capacidad y medios para poder hacer llegar su mensaje. Lo que yo digo es que he visto un Govern ausente. Esto no lo pongo más que en mis labios, y me hago responsable de esta afirmación. He visto esto.

Sobre los fondos europeos, ¿cómo se podrá hacer un seguimiento de su gestión y adjudicación? Y, sobre todo, ¿llegará el dinero a las pymes?

Estos fondos de tamaño considerable que pone en marcha Europa vienen con unos destinos muy determinados, para transformar la economía, hacerla sostenible, y digital. No son discrecionales. Van condicionados a la presentación de unos proyectos que tienen que aprobar unos órganos europeos. Es un reto para todos invertirlos de forma correcta y rápida, y estarán sujetos a fiscalización europea. Y tienen que llegar a las pymes, y también a las grandes empresas, que tienen muchos trabajadores. 3.000 personas viven de Repsol. ¿Hay que dejarlas al margen porque son una gran empresa?

Claro que no, pero el tejido empresarial de Catalunya está formado en un 90% por pymes.

Sí, y muchas pymes trabajan para grandes empresas. No sé si lo que voy a decir me va a dar algún quebradero de cabeza, pero se lo voy a decir con mucha claridad: no hay que dejar al margen a las grandes empresas, porque dan trabajo a mucha gente, y porque una economía también necesita tamaño. Los fondos tienen que llegar a todo el tejido empresarial.

¿El hecho de que no se haya constituido el Govern puede perjudicar de alguna manera la llegada de estos fondos?

Sin el «puede». Perjudica que el Govern no haya hecho su trabajo. Muchas CCAA han desarrollado mucho más los proyectos. Aquí no se ha hecho una cosa que hubiera sido muy conveniente, y que yo me propongo hacer si consigo formar Govern. Es pedir un trabajo coordinado y conjunto de los principales agentes sociales, patronales y sindicatos, para acordar con ellos. Al menos, pedirles su opinión sobre qué proyectos hay que presentar. Aquí no se ha hecho el trabajo que se tenía que hacer, porque se ha estado pendiente de entes imaginarios…

¿Se refiere al Consell per la República? ¿Qué opina del papel del CxRep en las negociaciones para la formación del Govern entre ERC, JxCat y la CUP?

Llevamos ya dos meses y ya vemos el espectáculo que se está dando. Creo que no hace falta que añada nada. Es un espectáculo que no merecemos los catalanes.

¿Podría ser bueno para el PSC repetir elecciones?

Yo esto me lo planteo en términos de país, y creo que no sería bueno. Lo bueno para el país es que haya un Govern de la Generalitat que presida yo. Y mi empeño es ir a la investidura y conseguir los apoyos para hacerlo posible. Hay una mayoría de izquierdas que yo quiero liderar.

¿Es un reto para el PSC recuperar la alcaldía de Tarragona?

Claro que lo es, y justamente estos días estamos viendo cómo se constata la inestabilidad del actual gobierno municipal. Esta inestabilidad viene porque el pacto se hizo contra Pep Fèlix Ballesteros y contra el PSC. No fue un pacto que tuviera como origen un proyecto para la ciudad, en positivo, para construir. Fue contra. Lo único que les unía era ir contra Pep Fèlix Ballesteros. Esto, claro, no tiene unas bases sólidas, y lo constatamos estos últimos días de una forma muy plástica. Vemos cómo se desintegra. Yo creo que a Tarragona no le conviene en absoluto.

¿Faltan nuevos liderazgos?

El candidato del PSC en Tarragona es Pep Fèlix Ballesteros. Ganó las elecciones. El liderazgo le corresponde sin ningún matiz.

Me gustaría saber su opinión sobre el fin del estado de alarma. ¿No es complicarles mucho la vida a las CCAA hacerlas ir a los tribunales cada dos por tres?

Bueno, ya lo hicieron. Entre el 21 de junio y el 25 de octubre de 2020 no hubo estado de alarma. Cuando lo había, algunos pedían que se quitara. Cuando se quitó, lo pedían. Esto es ruido. Creo que el ritmo de vacunación, que está progresando como estaba previsto, y las condiciones sanitarias, permiten que el 9 de mayo pasemos a un estadio en el que, cuando haga falta limitar algún derecho fundamental, pueda acudirse a un tribunal. Quisiera dar un aire de normalidad al respecto.

Perdone, pero los plazos de vacunación no son los previstos como dice usted. ¿Cree de verdad que llevamos un ritmo adecuado de vacunación?

Ya sabíamos que era un proceso complejo. Empezó el 27 de diciembre. Ya en aquel momento fijamos el objetivo que hemos ido reiterando de tener en verano el 70% de la población inmunizada. Después hemos precisado que sería en agosto. Y es lo que va a ocurrir. Nunca se discutió que primaría la seguridad y la eficacia en las vacunas. Ya sabíamos que podían surgir incidentes. Fruto del sistema de farmacovigilancia estricto, ha habido eventos, en relación con AstraZeneca, que han provocado que haya que hacer ajustes en los planes iniciales, y ha habido también algunos problemas logísticos. Si lo miramos con perspectiva, veremos que el proceso se ha desarrollado bien.

O sea, que en agosto estaremos con el 70% de la población inmunizada. ¿Y con usted de president?

Yo president antes del 26 de mayo, si es posible. Yo estoy dispuesto a serlo mañana mismo. Dispuesto y preparado.

La pregunta del lector. «Catalunya necesita un nuevo espíritu Maragall»

Salvador Illa ojea el ‘Diari’ en la sala Victoria Climent. Pere Ferré

El ‘Diari’ explicó a los lectores, a través de las redes sociales, que le íbamos a entrevistar, y les ofrecimos la posibilidad de que le formulasen alguna pregunta. La que nos gustó más de entre todas las que recibimos es la de Paco Sirvent, que le pregunta:

«¿Catalunya necesita un ‘nou esperit Maragall’ que la devuelva a su lugar de referencia?».

Pues le respondo a Paco que sí, que Catalunya necesita un nuevo espíritu Maragall. En su momento, el espíritu Maragall, al menos para mí, era un espíritu de cambio. Era un espíritu de escucha, de ver toda Catalunya. La Catalunya metropolitana, pero también la Catalunya del interior. Era una Catalunya valiente, sin miedo a iniciar etapas nuevas, a cambiar. Tenía energía para afrontar cambios. Una Catalunya que a mí en aquel momento me evocó mucho a la Catalunya de Tarradellas. Una Catalunya que busca el consenso, el acuerdo, que no divide, que une. Por tanto, yo creo que sí que hace falta un nuevo espíritu Maragall.

¿Qué cree que podría desencadenar ese nuevo espíritu Maragall?

Fíjese, yo creo que ya está desencadenado. Yo creo que ya vimos el 14-F cómo esto empezaba a desencadenarse. Además, yo creo que es imparable el progreso de este nuevo espíritu Maragall. Se trata de constatar que lo que algunos han intentado no ha funcionado. Por tanto, hay que intentar algo nuevo. Con mucha modestia le digo que mi formación política forma parte de esto.

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