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La ola de calor seguirá al menos una semana más

En el litoral catalán se llegarán a registrar noches tórridas, por encima de los 25ºC

| Actualizado a 08 agosto 2022 10:00
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En un verano que va camino de convertirse en el más caluroso desde que hay registros, todo hace prever que la ola de calor se prolongará al menos una semana más. No será una temperatura tan extrema como la de julio pero sí muy intensa, en la línea de los últimos días. En Catalunya, las máximas rondarán los 35ºC, una temperatura que será habitual en el interior de la provincia de Tarragona. En el litoral seguirán los días sofocantes y con bochorno, alrededor de los 30ºC y con abundancia de noches tropicales e incluso tórridas, con temperaturas incluso superiores a los 25ºC, según la previsión.

La primera semana de agosto se despidió ayer con una jornada de cielos despejados en la mayoría del país y temperaturas que, si bien no son extremas, sí son elevadas, con termómetros que marcaron máximas de 36-39 grados en amplias zonas del interior peninsular y los 32-37 grados en el Mediterráneo. La situación se repetirá hoy lunes, según la Agencia Estatal de Meteorología.

Según la previsión inicial, para la semana del 8 al 14 de agosto se esperan cielos en general despejados, pero con nubosidad de evolución afectando al norte y este peninsulares, que originarán probables chubascos y tormentas en áreas montañosas de la mitad norte, sin descartarse, de forma más dispersa, en el resto de la mitad norte y sierras del tercio este.

Las temperaturas tenderán a descender en la península durante la primera mitad de la semana y ascender al final, salvo en el Cantábrico oriental, donde ascenderán en el primer período y descenderán en el segundo.

Todo ello volverá a acarrear riesgos para la salud, sobre todo de los más vulnerables. Las temperaturas extremas están asociadas a un aumento de la mortalidad en la población debido, no solo a los golpes de calor –la consecuencia aguda de la exposición a temperaturas extremas–, sino también a que agravan enfermedades crónicas, principalmente renales, respiratorias y cardiovasculares.

Así lo ha señala la doctora Marisol Bravo Amaro, coordinadora del área de promoción de la salud cardiovascular de la Fundación Española del Corazón (FEC), que recuerda que está «ampliamente demostrado» el aumento de la mortalidad y los ingresos hospitalarios en episodios de calor extremo.

Según Bravo, una parte importante del incremento de la mortalidad se atribuye a la exacerbación de patologías crónicas, ante todo por enfermedades renales, respiratorias y cardiovasculares.

En relación con esto último la coordinadora de la FEC considera que el calor extremo puede actuar como desencadenante de eventos cardiovasculares agudos como la taquicardia, la disfunción endotelial o la hipercoagulabilidad, aparte de producir deshidratación, cambios metabólicos, insuficiencia renal y, en última instancia, descompensación de patologías previas.

«Nuestro organismo se adapta a las altas temperaturas a través de dos mecanismos», como explica la doctora María del Campo, miembro del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFyc). Por un lado aumenta el flujo sanguíneo de la piel, lo que provoca el intercambio del calor con el ambiente y esto permite que el calor sobrante salga y no tenga efectos perjudiciales sobre nuestros órganos.

La sudoración elimina el calor sobrante por evaporación de esas gotas de sudor y causa el enfriamiento del cuerpo. Del Campo advierte de que, en momentos de temperaturas extremas, pueden existir alteraciones en esos mecanismos de adaptación que impiden que el cuerpo se enfríe por sí mismo, lo que puede ocasionar el fallecimiento, como consecuencia directa a través de un golpe de calor, o mediante la intensificación de patologías previas.

El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III estima que en julio se habrían producido 10.749 muertes más de las esperadas. 2.223 serían atribuibles a altas temperaturas.

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