Los catalanes favorables a la independencia caen al 38%, la cifra más baja desde 2011

Aragonès atribuye el hundimiento del apoyo independentista a la frustración o cansancio de la gente por no haber conseguido los objetivos de octubre de 2017

| Actualizado a 18 marzo 2022 06:45
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El apoyo a la independencia está en estos momentos en Catalunya en su punto más bajo desde el inicio del 'procés', hace ya una década. Según una encuesta del CEO (el CIS de la Generalitat), el 53% de los catalanes rechazan a día de hoy la secesión, frente al 38% que la apoyan. Son quince puntos de distancia, la mayor brecha entre las dos posiciones a favor del no desde junio de 2011, que es cuando la Generalitat introdujo por primera vez la pregunta sobre la independencia en sus sondeos públicos.

Hace un año, por ejemplo, en un barómetro similar del organismo público del Govern, el no superaba en cuatro puntos al sí y en octubre de 2020 estaban prácticamente empatados. En octubre de 2012, el sí se elevaba sobre el 57% y el no apenas superaba el 20%. Comunidad autónoma La encuesta del CEO, realizada entre noviembre y diciembre del año pasado y en un contexto de luchas casi diarias entre ERC y Junts y de ausencia de una estrategia común para reactivar el desafío soberanista, arroja otro dato que también marca un registro inédito y que rompe una constante favorable al independentismo desde hace más de diez años.

Ante la pregunta de qué debería ser Catalunya, la opción preferida siempre ha sido, desde el inicio del 'procés', un estado independiente. Esa tendencia también ha saltado por los aires en esta encuesta, que concluye que la fórmula favorita ahora es la comunidad autónoma. Esto no ocurría desde 2011, año previo al inicio del 'procés'. Hasta entonces era lo habitual.

El 34% de los encuestados cree que la autonomía es la mejor opción, frente al 30% que apuesta por la secesión, el 19% que aboga por un estado dentro de una España federal o un 8% que se decanta por que sea una región española.

En octubre de 2017, por ejemplo, en el momento álgido del 'procés', el 40% de la ciudadanía se inclinaba por la independencia, mientras que los partidarios de la autonomía eran el 27%, es decir 14 puntos de diferencia.

A la vista de los datos, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, llamó ayer al soberanismo a aparcar las batallas y a dejar de mirarse tanto el "ombligo". Atribuyó el hundimiento del apoyo independentista a la frustración o cansancio de la gente por no haber conseguido los objetivos secesionistas de octubre de 2017, a la "represión" y a las tensiones políticas entre las formaciones.

"Hay que hablar menos de nosotros mismos y más del proyecto que defendemos", dijo. También recetó más autocrítica. Aragonès, en cualquier caso, aseguró que el dato que más le interesa es el que dice que el 72% de la población catalana está de acuerdo con que Catalunya tiene derecho a decidir su futuro en un referéndum.

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