Patricia Terrado: 'El muelle estaba cerca de la Plaça dels Carros'

Entrevista con la autora de 'Officia Portuensia'

| Actualizado a 24 diciembre 2019 23:00
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-¿Cómo era la vida en el puerto de Tarragona en época romana?

- Muy ajetreada. Estaba lleno de personajes que llegaban de distintas partes del Imperio Romano para hacer negocios: mercaderes, armadores que se encargaban de fletar los barcos, custodios de los almacenes... Era un sitio de intercambio cultural.

 

-¿Con qué productos comerciaban?

- Sobre todo, ánforas y telas. Tarragona cultivaba y exportaba un lino muy bueno y apreciado. El mármol que revestía la parte alta de la ciudad lo importaba de diferentes partes del imperio. Imaginamos que era un puerto muy grande, ya que Tarragona era la capital provincial.

 

-¿Imaginamos?

- Apenas quedan evidencias del puerto romano. Hace poco estuvo un equipo de la universidad de Southampton (Inglaterra) haciendo prospecciones magnéticas y sondeos para ver dónde estaba ubicado. Estamos esperando los resultados.

 

- ¿Cuál es su teoría?

- Más o menos estaba situado en la zona de las calles Reial y Smith, pero la línea de costa ha ido bajando y no sabemos exactamente dónde empezaba. El muelle de descarga estaba cerca de la Plaça dels Carros, pero no queda ningún resto físico.

 

- ¿Por qué no queda nada?

- En el siglo XIX esa zona se convirtió en un cantera para construir el puerto que tenemos ahora. Hay documentación de inscripciones, estatuas, mosaicos o fustes de columnas, pero o se tiraron al mar o están dentro de las estructuras del puerto actual.

 

- ¿Y a qué se debe el cambio de la línea de costa?

- El muelle de la Plaça dels Carros estaba sobre pilares, como un puente, y permitía que pasaran las olas y la arena. Poco a poco se fue sedimentando, aunque desconocemos el proceso cronológico.

 

- ¿Cómo se documentó para escribir el libro?

- He estudiado otros puertos del Mediterráneo que sí conservan evidencias sobre la vida portuaria y he hecho una comparación, con distancia, porque cada uno es un mundo. Voy más allá de la arqueología pura y dura, hago un recorrido desde que llegaba un barco de mercancías: cómo se descargaba, dónde se almacenaba lo que traía, dónde estaban los mercados, cómo se controlaban los impuestos...

 

- ¿Cómo eran los barcos?

- Eran buques mercantes de madera muy grandes. No sabemos si llegaban hasta el puerto o se quedaban fuera. En muchos casos no había suficiente profundidad para que entraran y tenían que hacer el intercambio en pequeñas embarcaciones.

 

- ¿La actividad del puerto era similar a la de ahora?

- Sí. Había rudimentarios descargadores, los estibadores de ahora, que se cargaban todo al hombro o en carros; había almacenes, talleres, tiendas y cauponas, que eran como pequeñas tabernas donde los viajeros podían tomar algo e incluso dormir.

 

- ¿Había casas?

- Se han documentado algunas. El puerto era una zona de vivienda, comercio y ocio.

 

- ¿Y mala vida?

- En otros puertos se han documentado prostíbulos y suponemos que en el de Tarragona también había.

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