Medio ambiente
Alerta por gripe aviar en aves silvestres: casos detectados en Catalunya
Desde el 1 de julio, se han detectado 51 focos de influenza aviar en aves silvestres en distintas comunidades, entre ellas Catalunya, donde se han registrado varios casos

Imagen de archivo de un laboratorio donde se investigan casos de gripe aviar
La presencia de gripe aviar en aves silvestres, confirmada en varios puntos de Aragón, también tiene repercusiones en Catalunya, según los datos del Centro de Sanidad Aviar de Aragón y Catalunya (CSAC).
Desde el 1 de julio, se han detectado 51 focos de influenza aviar en aves silvestres en distintas comunidades, entre ellas Catalunya, donde se han registrado varios casos, aunque sin afectar por el momento a explotaciones ganaderas.
El protocolo de actuación establece que los agentes de protección de la naturaleza son los encargados de recoger los cadáveres de aves silvestres, mientras que los veterinarios toman muestras para análisis en el laboratorio. Los cadáveres se introducen en bolsas precintadas y se trasladan a contenedores específicos para su incineración.
La directora General de Calidad y Seguridad Alimentaria de Aragón, Aitziber Lanza, ha señalado que la situación requiere máxima vigilancia y ha mantenido reuniones con productores de Catalunya y del resto de España para informar sobre el protocolo de actuación y las medidas preventivas.
El Departamento de Medio Ambiente y Turismo recuerda que no se deben tocar aves silvestres enfermas o muertas, y que cualquier hallazgo debe ser comunicado a los agentes de protección de la naturaleza. En Catalunya, donde la observación de aves es una actividad popular, se recomienda precaución y respeto a las normas de seguridad durante los paseos por espacios naturales.
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, además de Aragón y Catalunya, se han registrado focos de gripe aviar en Andalucía, Extremadura, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid y Comunidad Valenciana, así como tres focos en aves cautivas en País Vasco, Andalucía y Comunidad Valenciana.
La vigilancia continua y el cumplimiento de los protocolos son esenciales para prevenir la propagación de la enfermedad y proteger tanto a las aves como a las personas que visitan espacios naturales.