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El 155 dejará a Puigdemont sin buena parte de sus competencias

El Gobierno tiene decididos los relevos en Interior y Hacienda, y sopesa extenderlos a Educación
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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en su escaño del Parlamento

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en su escaño del Parlamento

En virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución el presidente de la Generalitat verá intervenida buena parte de sus competencias, que pasarán a manos de forma temporal de la administración central. Esa es la impresión que tienen en el Gobierno y en el PP, aunque reconocen su desconocimiento sobre el alcance de la medida porque solo Mariano Rajoy, Pedro Sánchez y, en menor medida Albert Rivera, y un reducido equipo de colaboradores están al tanto de los aspectos concretos. Pero todo apunta que el Consejo de Ministros propondrá el sábado al Senado el relevo de los responsables de Interior y Hacienda, y no tiene aún claro si también los de Educación.

El coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, dio hoy una pista de los planes del Gobierno para Carles Puigdemont, y apuntó que una competencia que probablemente dejará de tener será la electoral. "Es evidente que la facultad de convocar elecciones la tiene el señor Puigdemont hasta que deja de tenerla", apuntó el número tres del partido gubernamental. El Gobierno catalán no contempla en este momento la convocatoria de elecciones, "no son una opción" que esté sobre la mesa, advirtió el miércoles el consejero Raül Romeva, y en todo caso si se convocaran comicios serían "constituyentes" para elaborar la norma angular de la república catalana, tesis que sostiene, entre otros, el expresidente Artur Mas.

El Gobierno de Rajoy apuesta, pese a las resistencias del PP catalán con sus expectativas lastradas, por unas elecciones autonómicas para volver a "la normalidad constitucional", pero no para abrir un proceso constituyente aunque los comicios no tuvieran ese carácter porque Cataluña no cuenta, a diferencia de otras comunidades, con una normativa electoral propia y se rige por la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. La convocatoria electoral la comparten los socialistas y, sobre todo, Ciudadanos, defensor entusiasta de esa solución.

También se da por casi segura en los despachos de la Moncloa la intervención en Interior, que pasaría a estar en la órbita del Ministerio que dirige Juan Ignacio Zoido, y Hacienda, que quedaría bajo la supervisión de Cristóbal Montoro. El primer caso llevaría aparejada la sustitución de Josep Lluís Trapero, investigado en la Audiencia Nacional por un presunto delito de sedición, como jefe operativo de los Mossos d'Esquadra. En Interior no descartan que el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, asuma las competencias de Interior catalanas.             

En las finanzas el margen de actuación es menor porque las cuentas de la Generalitat ya están controladas por la Hacienda central, pero se volvería a centralizar la recaudación y gestión de los impuestos transferidos a la Generalitat (transmisiones patrimoniales, actos jurídicos documentados y el de sucesiones y donaciones) que también tienen cedidos otras comunidades.
                     
Proporcional                     
La intervención de las competencias educativas es motivo de intenso debate, según afirman fuentes gubernamentales, porque si el objetivo es que la aplicación del artículo 155 sea "proporcional" se podría descalabrar si el Gobierno central asume las riendas de Educación. Pero por otra parte existe una fuerte presión por parte del PP, y también de Ciudadanos, para revisar el sistema educativo, considerado el verdadero germen del movimiento independentista.             

Otros planes, como el de la sustitución del Gobierno de Puigdemont en pleno, incluido el presidente, para ser reemplazado por una comisión de técnicos, parecen haber perdido fuerza aunque en un momento dato estuvo entre las posibles alternativas. El riesgo de enfrentarse a unas movilizaciones callejeras masivas y la difícil explicación internacional de una medida tan drástica parecen haber jugado en contra de propuestas de ese tipo.       

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