Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El Mediterráneo se calienta

La URV concluye las jornadas ‘Emergència climàtica i transició energètica’ con propuestas de futuro

Sílvia Fornós-Glòria Aznar-Agencias

Whatsapp
FOTO: DT

FOTO: DT

«Las jornadas han puesto de manifiesto los riesgos y peligros a los que nos enfrentamos en relación a la emergencia climática. Y precisamente la Catalunya Sur se calienta dos veces más rápido que el resto del mundo. Unos ecosistemas frágiles, como son los mediterráneos, que serán más vulnerables en el futuro más inmediato».

Son palabras de Manola Brunet, presidenta de la Comisión de Climatología de la Organización Meteorológica Mundial (CCI-OMM) y catedrática de Geografía de la Universitat Rovira y Virgili (URV). Esta realidad ha sido una de las que se ha puesto sobre la mesa en las jornadas Emergència climàtica i transició energètica, que durante cuatro días ha congregado a expertos mundiales en el Campus Catalunya de la universidad tarraconense.

Manola Brunet hizo ayer balance de estos encuentros, los primeros de este tipo en una universidad. Y lo hizo junto a la máxima representante, la rectora María José Figueras; el vicerrector, Francesc Díaz y Jordi Cartanyà, miembro de la Càtedra Universitat i Regió del Coneixement, alma mater de la jornada de ayer.

Pese a todo, Manola subrayó la importancia de la participación «de los movimientos sociales jóvenes, que juegan un papel de concienciación social y de llamada de atención a los políticos muy importante. Porque hasta ahora los científicos no querían crear alarmismo y gracias al empoderamiento de la juventud, lo que se pide son acciones concretas».

En relación a estas acciones concretas a realizar en un futuro desde el territorio, Francesc Díaz resaltó la necesaria «transición energética» que se debe producir y aseguró que «queremos ser protagonistas de esa transición. Queremos ser gestores de esta energía. Es una oportunidad que no podemos dejar perder».

Por lo que respecta a las reflexiones que han aflorado al amparo de estas jornadas, algunas de las misiones son «llevar a la Ribera d’Ebre una fábrica de pilas de futura generación para reactivar el tejido industrial de la comarca, valorizar los bosques y ser una región puntera en este ámbito o las relacionadas con el desperdicio alimentario», puntualizó Jordi Cartanyà. En esta línea, la rectora destacó que se trata de un territorio experto, en el sentido de «que ha sufrido muchas cosas, desde un trasvase del Ebre a incendios importantes. Él mismo reconoce que tiene las nucleares y que dentro de unos años se tendrá que reposicionar».

¿Y ahora qué?

«La obligación es darle continuidad a este impulso y hay aspectos en los que se ya se puede empezar a trabajar», reveló Díaz, quien apuntó que hay ideas y también herramientas. Afirmación corroborada por María José Figueras, quien no quiso cerrar la puerta a una «segunda edición para trabajar por el desarrollo sostenible y evitar que se generen catástrofes que puedan ser irreparables». Asimismo, otra de las conclusiones fue que cualquier acción debe integrar a diferentes actores, lo que supone toda una novedad en la manera de trabajar.

De igual manera, se quiso poner de relieve el ámbito universitario como escenario, «lugar neutro y facilitador de encuentros importantes, reflexivo y al mismo tiempo propositivo», como señaló Jordi Cartanyà.

Las conclusiones de las jornadas en la URV coinciden con las del primer Informe de Evaluación Científica Sobre el Cambio Climático y Medioambiental en el Mediterráneo que se presentaron ayer en el Cuarto Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo y que alerta de que esta zona se calienta un 20% más rápido que la media mundial y «de no aplicarse medidas correctivas adicionales, se espera que la temperatura aumente 2,2 grados en 2040 y que para 2100 el nivel del mar suba un metro, afectando a un tercio de la población de la zona».

Según este documento, el futuro se presenta sombrío en forma de «escasez de agua, olas de calor y disminución de las cosechas y del rendimiento de la pesca, entre otras muchas consecuencias».

Temas

Comentarios

Lea También