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La Generalitat lleva cien días a medio gas por el artículo 155

La intervención del Govern ha provocado, según los empleados, el cese de 251 personas y la supresión de 24 organismos. Denuncian que el Estado ha paralizado la gestión del día a día

Octavi Saumell

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Imagen de archivo de una de las últimas reuniones que llevó a cabo el Consell Executiu, liderado hasta el 27 de octubre por Carles Puigdemont. FOTO: acn

Imagen de archivo de una de las últimas reuniones que llevó a cabo el Consell Executiu, liderado hasta el 27 de octubre por Carles Puigdemont. FOTO: acn

Hoy se cumplen exactamente cien días de la declaración de independencia y de la posterior puesta en marcha del artículo 155 de la Constitución del pasado 27 de octubre, que supuso el cese del Govern y la intervención de la Generalitat por parte del Estado.

Desde entonces, según indican los trabajadores y altos cargos de la administración catalana, el ejecutivo autonómico funciona a medio gas, sin autonomía económica y con menos personal, una circunstancia que, denuncian, ha provocado la paralización del día a día de la administración catalana y la nula planificación a medio y largo plazo.  

Así se pone de relieve en el informe Inventari de Danys, elaborado por la Associació de Servidors Públics de Catalunya, una entidad integrada por trabajadores de la Generalitat que, periódicamente, recapitula las consecuencias que está provocando la ejecución del artículo 155. 

En su último trabajo, publicado el pasado 19 de diciembre, se asegura que el Estado ha cesado en cien días a 251 cargos eventuales, ha paralizado 108 iniciativas normativas, ha suprimido 24 organismos públicos –entre ellos, el Diplocat–, ha cancelado 12 actividades, ha frenado 9 lineas de subvención y ha nombrado a 8 personas.

El Diari intentó contrastar esta información con la Subdelegación del Gobierno en Tarragona, que declinó la posibilidad de realizar manifestaciones públicas. Pese a ello, recientemente el delegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo, ha reiterado que el día a día de la Generalitat «mantiene la normalidad».  

Gestión en ‘stand by’

Las fuentes consultadas por este periódico confirman la situación expuesta en el informe. «Al principio, la aplicación del 155 no se notó demasiado porqué nos cogió en la última fase del año, cuando se cierra el ejercicio tanto a nivel de gestión como económico» afirma un alto cargo, quien añade: «Ahora, el problema es la planificación a medio y largo plazo, que es nula. Por ejemplo, existe una gran desorientación en las convocatorias para 2018 ya que, además, estamos con presupuestos prorrogados», lamenta. 

Desde que se empezó a aplicar  el artículo 155, todo lo que antes pasaba por el Consell Executiu del Govern de los martes debe ser aprobado ahora por el Consejo de Ministros de los viernes del Gobierno Central.

Antes de enviar decretos, reglamentos y anteproyectos para que logren el visto bueno por parte del Estado, se reúne una vez por semana el Consell Tècnic, presidido por el Secretari del Govern, Víctor Cullel, y en el que toman parte los secretarios generales de cada Conselleria.  Durante las primeras semanas se siguió el ritmo habitual que había antes del 27 de octubre, pero poco a poco la actividad ha ido a menos, hasta el punto de que incluso se ha tenido que suspender alguna reunión ante la falta de materias a tratar. «Nunca habíamos funcionado tan mal y de una forma tan lenta» especifica otra fuente. 

«Hay muchas cosas que ya no se envían porqué esperamos a que haya un nuevo Govern» afirma un alto cargo preguntado por el Diari. Pero, ¿por qué no se envían las cosas?. «Primero, por una cuestión ideológica y, segundo, por eficiencia, ya que sería trabajar por duplicado: primero tendríamos que explicarlo a los secretarios de Estado y directores generales del Gobierno Central y, luego, cuando haya ejecutivo en la Generalitat, volverlo a explicar. No tiene sentido», lamentan las fuentes del Govern, las cuales afirman que se han encontrado con casos en los que el Estado ha bloqueado alguna cuestión. 

Sin linea estratégica

La gestión administrativa también se ha visto afectada por el despido del personal eventual, que junto al conseller era el que dirigía la linea estratégica y comunicativa del ejecutivo. «Solo en mi departamento se han cesado a ocho personas, entre ellas el jefe de gabinete y el personal de prensa» indica un alto cargo, quien remarca que, en estos momentos, la Generalitat «funciona solo con el automático activado»

La aplicación del 155 coincide con la intervención de las cuentas del Govern por parte del Estado desde el mes de septiembre.

«Esto es lo que más me ha afectado, ya que no he podido gastar ni un euro» indica un director general. «Hacienda hizo un listado de programas no prioritarios, y si lo consideran así, no hay forma de lograr recursos. Lo hemos pedido, pero es imposible lograr nada» lamentan. 

Por ello, los altos cargos urgen a las fuerzas soberanistas –las únicos con posibilidades de sumar 68 diputados– que formen el nuevo Govern.

«Ya llevamos mucho tiempo intervenidos, y esto afecta a la planificación de futuro. Hasta ahora la afectación no ha sido pública, pero los ciudadanos lo empezarán a notar en pocos meses» advierten los responsables que siguen al pie del cañón contra viento, marea... y el 155. 

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