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Mariano Rajoy mantendrá el 155 si Puigdemont es investido ‘a distancia’

El presidente del Gobierno apela al «sentido común» para evitar que tome posesión desde fuera de España

EFE

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El presidente del Gobierno Central,Mariano Rajoy, ayer por la mañana, durante la Junta Directiva Nacional del Partido Popular. FOTO: EFE

El presidente del Gobierno Central,Mariano Rajoy, ayer por la mañana, durante la Junta Directiva Nacional del Partido Popular. FOTO: EFE

El presidente del Gobierno Central, Mariano Rajoy (PP), advirtió ayer de que la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española seguiría en vigor en Catalunya si el President cesado de la Generalitat, Carles Puigdemont (JxCAT), mantiene su intención de ser investido desde Bruselas porque «no podría formar un nuevo Govern».

Rajoy realizó esta advertencia durante su intervención en la reunión de la Junta Directiva Nacional del PP, en la que admitió que el PP ha cometido errores en Catalunya y que tendrá que hacer mejor las cosas en el futuro.

Rajoy, sin embargo, resaltó que la respuesta del Gobierno «ha sido buena para España aunque acaso no lo haya sido para el Partido Popular» porque se ha restituido la legalidad y se destituyó al Govern que la vulneró.

Ahora, Rajoy cree necesario apelar «al realismo y al sentido común» ante la pretensión de Puigdemont de ser investido estando fuera de España. Si logra avanzar en esa idea, algo que garantizó que sería recurrido de inmediato por el Gobierno ante el Tribunal Constitucional, y ante el «supuesto imposible» de que se le eligiera estando en Bruselas, recordó que debería tomar posesión y eso supone hacerlo físicamente.

«Si no lo hace, el artículo 155 seguirá en vigor», avisó antes de precisar que eso ocurriría no porque lo decidiera él, sino porque así quedó reflejado en el texto acordado por el Senado para permitir al Gobierno aplicar ese artículo. Ese acuerdo determinaba que el 155 dejaría de aplicarse en cuanto hubiera un nuevo Govern.

Rajoy calificó de «absurdo» que Puigdemont pretenda ser candidato estando en Bruselas «y fugado de la Justicia» y precisó que no es un problema de leyes, sino «de puro sentido común».

Así, recordó que sus socios potenciales «le han advertido de que no hay margen para ser presidente a distancia, ni por delegación, ni por otra suerte de trampa». Una posición que, afirmó, constata que se empiezan a dar pasos para que «además de recuperar la legalidad se recupere el realismo».

El líder del PP defendió la aplicación del 155, que precisó que parecía «un imposible político». «Se ha aplicado y no ha pasado nada. La vida continúa, incluso en algunos aspectos la vida en Catalunya ha mejorado», resaltó antes de considerar que lo más importante del 155 es que «ha quedado claro que España y la democracia tienen instrumentos para defenderse y que, cuando se les ataca, se ponen en marcha».

Más allá del análisis político de la situación actual de Catalunya, se refirió también a los «malos» resultados conseguidos por el PP en las elecciones del pasado 21 de diciembre. Rajoy cree «demostrado» tras las elecciones del 21D que los independentistas «no tienen apoyos para imponer su proyecto» y que «no pueden hablar en nombre del pueblo de Catalunya porque no tienen ni la mitad de votos de esa comunidad».

«Investidura inasumible»

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno Central, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró ayer que la investidura telemática que pretende el expresident de la Generalitat Carles Puigdemont es «inasumible y absolutamente perjudicial para los intereses de todos».

Sáenz de Santamaría insistió a dos días de la constitución del Parlament de Catalunya que la pretensión de Puigdemont es «imposible» y le pidió que asuma que «ha llegado al final de su trayecto».

La vicepresidenta recordó que Puigdemont «ya ha experimentado lo que es el incumplimiento de la legalidad y lo que pretende sigue siendo tan ilegal como lo que ha hecho con anterioridad».

Sáenz de Santamaría subrayó  que lo que Catalunya necesita es «un gobierno serio» y defendió  que el Govern «no puede estar supeditado a los deseos e intereses personales del señor Puigdemont». Asimismo, la número dos del ejecutivo central incidió en que «se necesita un Gobierno que dé estabilidad y seguridad, y eso lo da el cumplimiento de la ley».

Sobre las últimas encuestas publicadas que dan ganador a Ciudadanos (Cs) y si eso va a suponer cambios en el PP, la vicepresidenta precisó que a ella no le corresponde hablar de cambios porque es «solo miembro de la Junta directiva y del Comité ejecutivo del partido». No obstante, comentó que las encuestas son «instrumentos de trabajo, unos meses dicen unas cosas y otros meses, otras», y señaló que lo que hay que hacer es «operar sobre realidades».

Así, se refirió al mandato que los españoles dieron al Gobierno y que es sacar al país de la crisis para afrontar la recuperación. También admitió que al Gobierno le ha «tocado lidiar con una situación muy compleja» y los españoles empezarán ahora a valorar cómo el Ejecutivo ha afrontado la lucha contra el independentismo.

«Ni por Skype ni por whatsapp»

El secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, reclamó ayer que la investidura del presidente de la Generalitat «respete la legalidad», para así hacer «decaer» la aplicación del artículo 155, y mostró así su rechazo a una investidura «por Skype, Whatsapp o cualquier medio extravagante».

Tras la reunión de la ejecutiva del partido, Illa apuntó que los socialistas «esperan y desean» que haya una investidura «como merecen los catalanes, con presencia física del candidato». Por ello, descartó que sea posible «una investidura telemática o por cualquier medio extravagante que se les pueda ocurrir», algo ante lo que el PSC tomará «todo el tipo de medidas» para evitarlo.

El dirigente remarcó que el partido liderado por Miquel Iceta considera que «debe producirse una elección del presidente que respete la legalidad y eso haría decaer de forma automática la vigencia del 155».«No queremos pensar que, tras todo lo que ha pasado en Catalunya, haya quien tenga aún tentaciones de mantener a las instituciones fuera de la legalidad; ya hemos visto los efectos nocivos que ha tenido para la sociedad catalana», señaló. En este sentido, insistió en que en el reglamento del Parlament «no tiene cabida una investidura telemática», algo que «ningún parlamento del mundo permitiría».

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