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Montserrat Bassa (ERC): "La gobernabilidad de España nos importa un comino"

Los republicanos justifican la abstención al proyecto de coalición Psoe-Podemos para dar una «oportunidad al diálogo» y Bildu defiende el nuevo Gobierno para «frenar» el auge de la derecha

C. REINO/O. IGEA/K. DOMÍNGUEZ

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«Estamos dispuestos a darle una oportunidad al diálogo», defendió la diputada Montserrat Bassa, hermana de Dolors Bassa. FOTO: EFE

«Estamos dispuestos a darle una oportunidad al diálogo», defendió la diputada Montserrat Bassa, hermana de Dolors Bassa. FOTO: EFE

Esquerra Republicana consumó ayer el distanciamiento con sus socios independentistas y los trece diputados republicanos se abstuvieron y fueron decisivos en la investidura de Pedro Sánchez. ERC apuesta por abrir una nueva etapa en las relaciones entre las instituciones catalanas y las del conjunto de España, muy deterioradas tras siete años de proceso independentista. «Estamos dispuestos a darle una oportunidad al diálogo», defendió la diputada Montserrat Bassa, hermana de Dolors Bassa, exconsellera de la Generalitat, presa y condenada a doce años de cárcel por sedición y malversación.

La presencia de Bassa, en lugar de Gabriel Rufián, jefe de filas de Esquerra en Madrid, fue una de las novedades de los republicanos en el debate. Bassa pronunció un discurso muy duro, calificando a los socialistas de «verdugos» y «cómplices» de la «represión y la «violencia policial». Incluso afirmó que la «gobernabilidad española le importa un comino» y que por si ella fuera, hubiera votado «no» a Sánchez. El desinterés de los independentistas por la gobernabilidad no es nueva, pues ERC ya tumbó los presupuestos de Sánchez, lo que le obligó convocar elecciones.

Los republicanos plantean el diálogo con los socialistas con el convencimiento de que tienen todas las de ganar. Creen que la vía del diálogo puede ser positiva para sus intereses tanto si sale bien como si sale mal. Es decir, si reporta frutos, en materia de cesiones por parte del Gobierno central, como si Madrid se cierra en banda.

ERC buscó ayer un discurso emotivo y contundente pensando en la presión que está recibiendo desde el secesionismo por facilitar la investidura de quienes apoyaron la aplicación del 155. Cataluña está en periodo preelectoral y JxCat y ERC se marcan.

EH Bildu enarboló ayer una de las principales razones por las que justifica ahora mismo su presencia en el Congreso. Utilizará sus escaños para «frenar» a la derecha siempre que sea posible. Y eso pasa, en primer término, por facilitar el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos para evitar unos terceros comicios que puedan disparar los resultados de PP y, sobre todo, Vox. La extrema derecha y los independentistas vascos parecen ya cómodamente instalados en el papel de antagonistas, y se aprestan a visibilizar su enfrentamiento durante toda la legislatura.

Ni vencidos ni domesticados

Oskar Matute confirmó la abstención de la coalición abertzale para facilitar la investidura de Pedro Sánchez durante una intervención en la que cargó con dureza contra PP, Vox y Cs, a los que denominó «hooligans de las bancadas ultras». «Ni nos vencieron ni nos domesticaron», les lanzó, «no les molesta lo que digamos sino nuestra propia existencia», les recriminó.

La portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borrás, instó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a liberar al líder de ERC, Oriol Junqueras, máxime después de que el Parlamento Europeo le haya reconocido como eurodiputado junto a Carles Puigdemont y Toni Comín.

Borrás hizo esta petición en la sesión del Congreso en la que su partido votó ‘no’ a la investidura de Sánchez, a quien al término de su intervención entregó el texto de la Eurocámara en el que reconoce como miembros a los tres dirigentes independentistas.

Con un tono más comedido y cercano a la cortesía parlamentaria que sus predecesores en el turno de palabra, Aitor Esteban ratificó ayer el compromiso de su partido con el «nacimiento del nuevo tiempo» político que supone el Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos. Ese apoyo se tradujo, como estaba previsto, con el voto favorable de sus seis diputado.

Una posición ya conocida desde hace semanas, pero que Esteban quiso acompañar ayer, eso sí, con una velada advertencia al dirigente socialista sobre las exigencias que condicionan ese apoyo. «Espero que este Gobierno respete los acuerdos», lanzó el portavoz nacionalista a modo de aviso a Sánchez de la fragilidad política con la que inicia la legislatura. «Lo verdaderamente difícil viene mañana», le apuntó.

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