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Pedro Sánchez quiere a Pablo Iglesias en la mesa de diálogo con Catalunya

La figura del relator enfrenta a JxCat y a ERC, que considera que sería bueno pero no es imprescindible. Los comunes acusan a Torra de «buscar excusas para dinamitar el diálogo»

EFE

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Iglesias era partidario de un referéndum acordado. FOTO: Fernando Villar/EFE

Iglesias era partidario de un referéndum acordado. FOTO: Fernando Villar/EFE

La figura de un relator o mediador que verifique los acuerdos a los que puedan llegar la Generalitat y el Gobierno central es ahora objeto de polémica entre JxCat y ERC, que divergen en cuanto a los preparativos de la futura mesa de diálogo sobre Catalunya, en la que estará el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Poco a poco se van despejando algunas incógnitas sobre este espacio de negociación, cuya primera reunión presidirán el president de la Generalitat, Quim Torra, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, confirmó ayer que formará parte de la mesa. «El presidente me ha pedido que esté; por lo tanto, mi obligación es estar», dijo Iglesias, que, según confirmó, mantendrá en ella una posición común a la de todo el Gobierno.

En su reunión del pasado jueves, Torra y Sánchez acordaron designar dos equipos técnicos para preparar la constitución de la mesa este mismo mes, pero algunos de los detalles pueden ser un escollo. Horas después de la reunión entre presidentes, el pleno del Parlament aprobó una moción, con los votos a favor de JxCat, ERC y la CUP, que planteaba que en la mesa debe haber un «mediador internacional» que «vele por el cumplimiento de los acuerdos».

Una polémica nada nueva

En los últimos días, Torra ha puesto todo el acento en la reivindicación del «mediador» y ha advertido de que la moción del jueves es «de obligado cumplimiento» para el independentismo.

Sin embargo, ayer, el president del Parlament, Roger Torrent, una de las principales voces institucionales de ERC, dijo que «estaría bien» y «sería importante» que un mediador se sentase en la mesa de negociación, pero pidió que ello no sea «una condición sine qua non» ni «un elemento inhabilitante». Poco después, via Twitter, la diputada de JxCat en el Parlament y concejal en el Ayuntamiento de Barcelona, Elsa Artadi, le interpelaba directamente: «Es curioso, porque la semana pasada votaste a favor del mediador en el pleno del Parlament». «Claro que el pleno también votó que el president Quim Torra es diputado...», añadía Artadi en tono de reproche hacia Torrent, que dejó en suspenso el voto de Torra tras la orden de la Junta Electoral Central (JEC) de retirarle el acta de diputado al president.

La portavoz del PSC en el Parlament, Eva Granados, opinó por su parte que «no es necesario» un mediador, porque hay «confianza» entre gobiernos.

Al salir de su reunión con Torra, Sánchez ya advirtió de que la futura mesa carecería de mediador. La figura del mediador o relator ya fue motivo de polémica hace justo un año, cuando JxCat y ERC negociaban con el Gobierno la creación de una mesa de partidos a cambio de su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado, negociación que finalmente se rompió, lo que desembocó en el adelanto electoral en España.

Cumbre independentista

Mientras tanto, esta semana, el president Torra tiene previsto convocar a las fuerzas independentistas (JxCat, ERC, la CUP y las entidades ANC y Òmnium Cultural) a una nueva reunión para decidir los siguientes pasos. En la anterior cumbre independentista, el 15 de enero, Torra acordó con sus interlocutores que trasladaría a Sánchez que esa mesa de diálogo solamente debe servir para hablar del derecho a la autodeterminación y del «fin de la represión». En la nueva reunión del independentismo prevista para esta semana, la cuestión del mediador será uno de los puntos que estarán encima de la mesa.

Quienes no estarán en esta reunión son los comunes, cuyo portavoz, Joan Mena, acusa a Torra de buscar «excusas» para «dinamitar» el diálogo. Mena criticó además el «sectarismo» que, en su opinión, demuestra el hecho de convocar solo a los partidos independentistas para perfilar una estrategia conjunta.

El líder del PPC, el tarraconense Alejandro Fernández, acusa a Sánchez y Torra de «esconderse» tras la mesa de diálogo para hablar sobre «autodeterminación, represión y presos políticos».

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