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«Todos debemos estar con el presidente legítimo»

En la sede de los seguidores de Puigdemont aspiran a colocarse por encima de ERC y marcan distancias con el PDeCAT

David Guadilla

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Una niña con una foto del expresident de la Generalitat a modo de capa, durante un acto de su formación.  FOTO: efe

Una niña con una foto del expresident de la Generalitat a modo de capa, durante un acto de su formación. FOTO: efe

La sede de Junts per Catalunya está en pleno barrio de Gràcia en Barcelona.

La «candidatura presidencial», como se vanaglorian en llamarla sus simpatizantes, no se dirige desde ningún local del PDeCAT, sino desde un espacio que habitualmente se alquila para la celebración de eventos.

De hecho, quienes apoyan esta lista se esfuerzan en recalcar que no tiene nada que ver con la antigua Convergència. «Esta es una candidatura abierta en un momento de emergencia nacional. Todos tenemos que estar al lado del presidente legítimo. Es el que eligió el Parlament y al que ha depuesto un golpe de Estado», afirma Pep Puig, proveniente del movimiento ecologista y que ocupa el puesto 24 de la plancha por Barcelona.

La plataforma tiene un solo objetivo, lograr que Puigdemont regrese al Palau de la Generalitat. ¿Cómo? Nadie lo sabe muy bien, dado que el expresident está huido en Bélgica.

Pero sobre la necesidad de que vuelva a liderar el Govern se construye todo el mensaje y la escenografía.

En la sede de Gràcia puede verse una fotografía oficial de cuando ejercía de president y el amarillo es mostrado con orgullo. Se trata del color elegido por los soberanistas para denunciar la situación de los políticos presos.             

Sergi Miquel, por ejemplo, llega a la sede para participar en un encuentro con simpatizantes con un sombrero decorado con un lazo amarillo y una bufanda del mismo color.

Fue de los que acudió a Bruselas para participar en uno de los actos que se han celebrado en la capital belga en apoyo de Puigdemont. Y aun así afirma no tener muy claro a quién votará.

«Me echa un poco para atrás la mochila convergente», matiza. Es de los que piensa que no hay que modificar el rumbo, que «sin duda» hay que reactivar la Declaración Unilateral de Independencia y que «el resultado del 21-D va a ser mucho menos ajustado de lo que decís los medios».

«Nos vamos a ir más allá de los 70 diputados», asegura convencido.

La mayoría de los que pasan por el local, sin embargo, se muestran más prudentes. Es el caso de Antoni Moral, que concurre a los comicios en el número 18. «Hay una gran incertidumbre». Aboga por adecuar los pasos a dar tras el 21-D a lo que salga de las urnas. «Habrá que valorar lo que hay que hacer con los resultados en la mano». 

Qué hacer            

Qué hacer en los próximos meses es un tema que se aborda con una cierta ambigüedad. Casi nadie admite que es hora de renunciar a la DUI de forma definitiva, pero entre los que pasan por el local aparecen términos como «dialogar», «pactar»... «Todo lo que se pueda negociar, negociarlo, pero que quede claro que eso no significaría renunciar a nada», recalca a la puerta de la sede Francesc Abad, experto en sistemas de información.             

Más directo es Claret Serrahima, reconocido diseñador catalán –fue Premio Nacional en 2010– sobre el futuro de la DUI. «Eso está olvidado. El proceso seguirá, pero ahora se empezará a hablar de algo más pausado, de que la independencia llegará en ocho años y cosas así».

Exvotante de Iniciativa, aún no tiene claro si votará a JxCat. Pero apoya a Puigdemont y carga contra ERC.

Los que respaldan al expresident no ocultan una cierta decepción con Esquerra por no haber querido reeditar el proyecto de Junts pel Sí. «ERC se está intentando aprovechar de unas elecciones convocadas con el 155. Pero la campaña se le está haciendo larga. Cada vez que habla Marta Rovira, pierde mil votos», dice Serrahima.

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