Valls ofrece su apoyo a Colau en la alcaldía de Barcelona

El ex primer ministro francés no quiere que haya un alcalde independentista

Cristian Reino

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La alcaldesa en funciones de Barcelona, Ada Colau, deshoja la margarita. FOTO: EFE

La alcaldesa en funciones de Barcelona, Ada Colau, deshoja la margarita. FOTO: EFE

Ada Colau ha pasado en muy poco tiempo de ser el blanco de todas las críticas del ‘establishment’ barcelonés, que anunciaba casi el apocalipsis con la llegada de los comunes, a ser la candidata bendecida por esos poderes fácticos de la capital catalana que quieren acabar con el procés. Este cambio lo escenificó ayer el ex primer ministro francés, Manuel Valls, que se mostró dispuesto a apoyar «sin condiciones» la investidura de la antigua activista antidesahucios y respaldar un gobierno de Colau y el PSC. Valls, que obtuvo seis ediles, aseguró que hará «todo lo que haga falta» para evitar que el próximo alcalde sea independentista, en referencia a Ernest Maragall, de ERC. Para que Colau obtenga la mayoría absoluta en el pleno de investidura, necesitaría los votos del PSC y al menos tres del grupo de Valls. De lo contrario, Maragall saldría elegido en segunda vuelta por haber sido el partido más votado el 26-M.

La propuesta del galo tuvo una rápida respuesta de la dirección de Ciudadanos, formación que apoyaba su plataforma. Los naranjas, en plena negociación a varias bandas para sustentar gobiernos de uno u otro signo, se desmarcaron de su propuesta. «Si hubiera que impedir que haya un alcalde independentista o populista, Ciudadanos negociaría con un candidato que no sea ni independentista ni populista: la opción que reúne esas condiciones es Collboni», apuntaron. Ciudadanos desautorizó al ex primer ministro francés, pero él siempre ha dicho que no era el candidato liberal. De hecho, Valls y Rivera no han compartido escenario en ningún mitin en estas elecciones. El galo reivindica su autonomía respecto a Ciudadanos, al que además ya ha avisado que  romperá relaciones si pacta con Vox en Madrid. En caso de ruptura, tres de los seis concejales de su plataforma son de su confianza y tres son naranjas. Y tres son los votos que necesitaría Colau.

La pelota, por tanto, está en el tejado de Colau, que de entrada rechaza el respaldo del exministro del Interior francés, movimiento que sí cuenta con el aval de los socialistas. Aunque si quiere mantener la vara de mando, no tiene otra opción. 

División                  

La posibilidad de llegar a algún tipo de acuerdo con el exprimer ministro ha dividido a los comunes. El sector más soberanista del partido es partidario de pactar con Esquerra y facilitar un gobierno liderado por Maragall. Este gobierno abriría una grieta entre JxCat y ERC, que no se han movido del bloque secesionista en todos estos años de procés. Asens o Domènech son algunos de los dirigentes más soberanistas de los comunes. Otros, como Lluís Rabell o Raimundo Viejo, en cambio, ya han avalado la operación, que podría facilitar de manera paralela la investidura de Pedro Sánchez por parte de Podemos.

La oferta de Valls llega en plenas negociaciones por la alcaldía. Maragall se reunió ayer por separado con Colau y con Artadi, a las que propuso un pacto de investidura. Tras los encuentros, el hermano menor del antiguo alcalde socialista aseguró que Colau está dispuesta a trabajar en un acuerdo de gobierno para que él sea el alcalde. Desde el entorno de la actual alcaldesa, en cambio, evitaron rechazar la oferta de Valls, lo que ya supone una diferencia respecto a la posición expresada por la edil el martes. El número dos de la lista de los comunes, Joan Subirats, agradeció al exprimer ministro francés la oferta aunque señaló que ahora no es el momento de hablar sobre quién será el futuro alcalde. Artadi, por su parte, acogió con buenos ojos la propuesta de Maragall.

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